Santiago Rodas / Grupo Cantón
Vecinos de la Supermanzana 65 denunciaron que el antiguo Hospital General Jesús Kumate Rodríguez continúa abandonado y se ha convertido en un presunto foco de inseguridad, con reportes de incendios, robos y hechos violentos.
Cancún.- A escasos metros de El Crucero, uno de los puntos con mayor movimiento de Cancún, el antiguo Hospital General Jesús Kumate Rodríguez, ubicado en la Supermanzana 65, continúa siendo señalado por vecinos como un símbolo del abandono y un presunto foco de inseguridad que, lejos de desaparecer, sigue generando temor entre quienes diariamente cruzan por la zona.
Habitantes aseguran que mujeres, niñas, niños y trabajadores que transitan por el lugar enfrentan el riesgo de convertirse en víctimas de la delincuencia, especialmente durante la noche o en horarios de poca afluencia. Afirman que el inmueble abandonado se ha convertido en escenario recurrente de hechos violentos que mantienen en alerta a la población.
De acuerdo con testimonios de residentes, durante este año se han registrado al menos tres incendios dentro del edificio, además del hallazgo de cuerpos con huellas de violencia extrema, entre ellos personas calcinadas y una mujer sin vida. También refieren constantes reportes de robos con violencia, asaltos con armas blancas y de fuego, así como persecuciones policiales en los alrededores.

Los vecinos sostienen que, pese a los reportes realizados a las autoridades, la inseguridad persiste y los recorridos de vigilancia no han logrado frenar los delitos que continúan ocurriendo en el sector. Incluso señalan que algunos de los presuntos responsables provendrían de colonias y supermanzanas cercanas, donde, aseguran, operan personas dedicadas a actividades delictivas.
Mientras la Fiscalía General del Estado interviene principalmente cuando se registran homicidios u otros delitos de alto impacto, los habitantes consideran que la prevención ha quedado rezagada y que el antiguo hospital permanece como un punto vulnerable, donde el abandono y la violencia siguen formando parte de la realidad cotidiana en una de las zonas más transitadas de Cancún.