Paloma Wong / Grupo Cantón
Aunque los embarazos adolescentes mantienen una tendencia a la baja en Quintana Roo, autoridades advierten que persisten casos en niñas de 12 años o menos
Chetumal.– Los embarazos en adolescentes mantienen una tendencia a la baja en Quintana Roo. Sin embargo, los casos continúan concentrándose principalmente en comunidades rurales, donde persisten prácticas como el matrimonio a temprana edad.
Aunque no existe una causa única que explique la disminución, una de las posibles razones sería la situación económica que atraviesa actualmente el país. Así lo señaló la directora del Instituto Quintanarroense de la Juventud (IQJ), Alma Alvarado Moo.
Las dependencias gubernamentales trabajan de manera coordinada para brindar atención integral a las adolescentes embarazadas y a sus bebés. El objetivo es mejorar sus condiciones de vida y garantizar que ambos conserven el acceso a sus derechos.
No obstante, las cifras estatales siguen siendo preocupantes, pues todavía se registran embarazos en niñas de 12 años o menos.
Reportan disminución de embarazos adolescentes
De acuerdo con datos de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), la tasa de fecundidad de mujeres de entre 15 y 19 años ha disminuido a la mitad en los últimos 50 años.
En Quintana Roo, la reducción reportada fue de 30 por ciento entre 2018 y 2023. La tendencia, de acuerdo con la información citada, continúa a la baja.
Los indicadores de la estrategia también muestran diferencias entre municipios. Bacalar registra una tasa alta de fecundidad adolescente, con 72.3 nacimientos por cada mil adolescentes.
José María Morelos se ubica en el nivel 2, color amarillo, con un rango de entre 58.11 y 67.15. En tanto, Felipe Carrillo Puerto, Tulum y Lázaro Cárdenas aparecen en el nivel 1, color verde manzana, con valores de entre 50.62 y 58.10.
Por debajo de la media nacional, el reporte ubica a Othón P. Blanco, Cozumel, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Benito Juárez e Isla Mujeres.
Buscan garantizar los derechos de madres adolescentes
Alma Alvarado Moo informó que el IQJ trabaja en coordinación con la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de las Mujeres (SEMUJERES). Las acciones buscan atender de manera integral a las adolescentes embarazadas y a quienes ya son madres, para brindarles herramientas que les permitan continuar con sus proyectos de vida.
“El trabajo inicia desde la detección, a fin de poder brindarle a la niña, adolescente o madre atención, y entender por qué ha pasado por esa situación, sobre todo hacer que pueda tener una restitución de derechos, es decir que no deje de estudiar y no deje de tener una economía estable, que el bebé tenga todos los servicios y atenciones, por eso tenemos una estrategia integral”, comentó.
La funcionaria reconoció que los embarazos a temprana edad pueden derivar de matrimonios forzados o de situaciones de abuso sexual. En ambos casos, señaló, se trata de contextos de vulnerabilidad.
En cuanto a las mujeres mayores de 18 años, explicó que el embarazo suele responder a una decisión propia. Sin embargo, también se ha observado una disminución de casos entre este grupo de edad.
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Alvarado Moo atribuyó esta tendencia, entre otros factores, a la incertidumbre económica y a las preocupaciones que implica criar a un hijo.
Indicó que algunas jóvenes optan por priorizar sus estudios para alcanzar independencia económica y fortalecer su autonomía. Esto también puede ayudarles a salir de patrones de violencia cuando se presentan en el entorno familiar.
La directora del IQJ agregó que las acciones de prevención se realizan con dependencias estatales, municipales y federales, tanto en escuelas como en espacios públicos.
Además, explicó que cuando una adolescente no cuenta con un lugar seguro, puede ser canalizada al albergue estudiantil o a otras áreas de atención para recibir acompañamiento integral.
Atienden casos desde escuelas, hospitales y el 911
Por su parte, Jorge Quintanilla Osorio, encargado del despacho del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en Quintana Roo, informó que existen redes específicas para atender a niñas y adolescentes embarazadas, así como para desarrollar acciones de prevención.
Explicó que algunos mecanismos de atención se activan a partir de reportes al 911 o de la detección de casos en hospitales.
Quintanilla Osorio reconoció que Quintana Roo ha reducido sus cifras de embarazo adolescente mediante acciones de educación sexual y sensibilización. Sin embargo, confirmó que todavía se presentan casos en niñas de 12 años o menos.
Impulsan estrategia nacional contra la violencia sexual infantil
En septiembre, el SIPINNA nacional y los sistemas estatales firmaron un manifiesto para fortalecer las acciones contra la violencia sexual infantil, erradicar los embarazos en niñas, combatir las uniones forzadas y prevenir el embarazo adolescente.
El documento impulsa el movimiento “Niñas Sí, Madres No, Por una vida libre de violencia y un futuro pleno”.
La estrategia plantea la participación coordinada de los sectores de salud y educación, las familias, los gobiernos, las fiscalías, los poderes judiciales y las personas involucradas en la protección de los derechos de niñas y mujeres.
El manifiesto establece como objetivo detener los embarazos en menores de 15 años y señala que en esos casos no existe consentimiento posible. También sostiene que deben reconocerse como resultado de violencia sexual.
Como parte de las acciones, propone intervenir en municipios donde persisten prácticas que normalizan las uniones forzadas o donde existe impunidad para los agresores. La intención es que cada municipio, escuela y familia se convierta en un espacio protector de derechos.
Las cifras nacionales que exigen atención
El manifiesto señala que en 2025, 7 mil 887 niñas de entre 10 y 14 años fueron madres en México, lo que equivale a 22 casos diarios.
Aunque entre 2018 y 2025 estos nacimientos disminuyeron 24.9 por ciento, el documento considera que la cifra continúa siendo una emergencia.
También indica que, en 2024, el 53.8 por ciento de estas niñas vivía en ciudades y que casi la mitad tenía únicamente estudios de primaria.
El texto retoma el planteamiento de la ENAPEA de que el embarazo en niñas de 10 a 14 años debe abordarse como fecundidad forzada, una violación a los derechos humanos y una emergencia de salud pública.
Plantean fortalecer la protección y restitución de derechos
A través del manifiesto, el Sistema Nacional y los 32 sistemas estatales del SIPINNA asumieron seis compromisos:
- Rechazar la violencia sexual: condenar toda forma de violencia sexual contra niñas y adolescentes.
- Reconocer la responsabilidad de los agresores: establecer que el embarazo en menores de 14 años no es un destino, sino una situación relacionada con delitos que deben investigarse. La maternidad no debe ocultar la violencia que la precedió ni impedir la reparación integral del daño.
- Aplicar la Ruta NAME: implementar la Ruta para la Atención y Protección Integral de Niñas y Adolescentes Madres y/o Embarazadas menores de 15 años, con coordinación entre los sectores de salud, educación, fiscalías y DIF.
- Avanzar hacia la erradicación: fortalecer la detección temprana en escuelas y clínicas, el acceso a la justicia sin revictimización y la restitución de derechos para que las niñas puedan regresar a las aulas y retomar sus proyectos de vida.
- Cambiar la cultura de violencia: promover los derechos de niñas, niños y adolescentes, evitar la normalización de las agresiones y brindar herramientas para fortalecer sus proyectos de vida.
- Impulsar entornos de paz: reforzar las jornadas para generar espacios seguros en educación inicial, básica y media superior, así como iniciativas comunitarias como “En cada rincón donde jugamos, sembramos paz”.
El manifiesto concluye que proteger a una niña significa garantizar que viva su infancia libre de violencia, ejerza sus derechos y construya un futuro con libertad y dignidad.

