Redacción / Grupo Cantón
El Instituto de Desarrollo y Atención a Personas con Discapacidad de Quintana Roo trabaja con el sistema de Movilidad para el Bienestar para incorporar criterios de accesibilidad y definir paraderos adecuados en Playa del Carmen.
Cancún.— El sistema de Movilidad para el Bienestar (Mobi), que ya opera en Cancún y próximamente llegará a Playa del Carmen; es revisado para verificar que contemple las necesidades de las personas con discapacidad y favorezca una movilidad más incluyente.
Emiliano Sánchez Reyes, director del Instituto de Desarrollo y Atención a Personas con Discapacidad de Quintana Roo, informó que los trabajos se realizan en coordinación con el sistema de transporte.
Playa del Carmen define paraderos en la zona centro
Para Playa del Carmen, explicó, ya están definidos los paraderos que se instalarán en la zona centro, con consideraciones para facilitar el desplazamiento de este sector de la población.
El funcionario señaló que las personas con discapacidad deben inscribirse en el sistema Mobi para acceder a una tarifa preferencial.
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Este registro también permitirá actualizar las cifras sobre la población con discapacidad en el estado y contar con información que contribuya a orientar las acciones públicas.
Sánchez Reyes destacó que el instituto, de reciente creación, ya cuenta con un consejo directivo en el que participan representantes de los 11 municipios de Quintana Roo.
Este espacio permite canalizar inconformidades y necesidades relacionadas con la accesibilidad, particularmente en vialidades y reglamentos que requieren homologación.
Reconoció que existen calles donde resulta complicado incorporar infraestructura incluyente debido a sus dimensiones y características; sin embargo, señaló que el objetivo es avanzar gradualmente en la adecuación de los espacios urbanos.
“Queremos que en unos años Cancún y Playa del Carmen sean ciudades accesibles. Es una labor difícil, pero vamos paso a paso”, afirmó.
La revisión del sistema de transporte forma parte de los esfuerzos para mejorar las condiciones de movilidad de las personas con discapacidad.
El reto será extender los criterios de accesibilidad tanto a los paraderos como a las vialidades y otros espacios públicos, para facilitar los traslados y la participación de esta población en la vida cotidiana.

