Javier A. Cervantes / Grupo Cantón
Los cocodrilos forman parte del ecosistema de Cancún desde antes del desarrollo turístico. Su presencia en zonas urbanas refleja la convivencia entre naturaleza y ciudad.
Cancún.— Entre hoteles, avenidas y playas que reciben millones de visitantes cada año existe un ecosistema donde la naturaleza mantiene su propio ritmo. Los cocodrilos forman parte del paisaje de Cancún desde antes del crecimiento turístico y, en los últimos años, sus avistamientos en zonas cercanas a áreas urbanas han llamado la atención de habitantes y visitantes.
Aunque para muchas personas representan una sorpresa, especialistas señalan que la presencia de estos reptiles no es reciente. Cancún se desarrolló alrededor de humedales, manglares y cuerpos de agua como la Laguna Nichupté, un sistema natural que continúa siendo refugio de diversas especies, entre ellas el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) y el cocodrilo de Morelet (Crocodylus moreletii).
Un territorio que siempre fue suyo
El crecimiento de la Zona Hotelera y la expansión urbana han reducido la distancia entre los espacios naturales y las actividades humanas. Por ello, cada vez es más frecuente observar ejemplares cerca de canales, lagunas, muelles e incluso áreas utilizadas por turistas.
Los cocodrilos no llegan a estos sitios porque estén “invadiendo” la ciudad; en realidad, se desplazan dentro de su hábitat natural en busca de alimento, refugio o nuevas zonas de descanso.
¿Por qué aparecen más cerca de las personas?
Entre los factores que pueden favorecer estos avistamientos se encuentran:
- Cambios en los niveles de agua: las lluvias intensas y fenómenos meteorológicos pueden modificar los cuerpos lagunares y abrir nuevos caminos para los ejemplares.
- Conexión entre manglares y zonas urbanas: los canales permiten el desplazamiento de los animales hacia áreas cercanas a la población.
- Búsqueda de alimento y territorio: los ejemplares jóvenes o aquellos que buscan nuevas zonas pueden recorrer mayores distancias.
Además, el incremento de videos y fotografías difundidos en redes sociales también ha hecho más visibles estos encuentros.
El otro lado del paraíso turístico
Cancún es reconocido mundialmente por sus playas de arena blanca y aguas cristalinas, pero detrás de esa imagen existe una riqueza natural integrada por manglares, aves, peces y reptiles que forman parte del equilibrio del ecosistema.
Los cocodrilos cumplen una función importante como depredadores, ya que contribuyen al control de poblaciones y al equilibrio natural dentro de los humedales.