Carlos Martínez/Grupo Cantón
Playa del Carmen tiene potencial para consolidarse como uno de los principales destinos pet friendly de México.
Playa del Carmen.- Playa del Carmen tiene condiciones para convertirse en uno de los principales destinos pet friendly de México, debido a la creciente presencia de familias que viajan con sus mascotas y al interés de turistas por encontrar espacios donde puedan convivir con sus animales. Sin embargo, todavía existe una importante brecha entre esa demanda y la infraestructura disponible en la ciudad.
Así lo señaló Sérgio Berestain, creador de la organización Dog Beach y uno de los principales impulsores de la playa pet friendly ubicada en Playa 72, quien consideró que el municipio tiene una oportunidad turística y económica que aún no ha sido aprovechada de manera estratégica.
Berestain destacó que Playa del Carmen cuenta con una amplia comunidad de familias multiespecie, además de recibir cada año a turistas que buscan viajar con sus perros.
Desde Dog Beach y la denominada Ruta Pet Friendly se han impulsado acciones para promover una cultura de convivencia responsable entre personas y animales, así como la apertura de espacios destinados a quienes viajan con mascotas.
Uno de los ejemplos es Playa 72, cuya apertura como playa pet friendly surgió a partir de una iniciativa ciudadana.
Sin embargo, el activista consideró que permitir el acceso de perros en determinados establecimientos o espacios no es suficiente para convertir a Playa del Carmen en una ciudad verdaderamente pet friendly.
“Ser una ciudad pet friendly no significa solamente permitir perros en algunos lugares. Significa construir una ciudad donde puedan convivir responsablemente personas con y sin animales”, planteó.
Entre los principales pendientes se encuentra la creación de más parques caninos correctamente diseñados y mantenidos, así como el mejoramiento de los servicios disponibles en la playa pet friendly.
También consideró necesario ampliar las opciones de transporte público y taxis inclusivos para personas que viajan con animales, además de incrementar el número de hoteles, restaurantes, cenotes y experiencias turísticas que permitan el acceso de mascotas.
Otro de los problemas señalados es la falta de infraestructura para el manejo adecuado de los residuos.
En ese sentido, propuso recuperar e instalar papeleras y dispensadores para la recolección de heces en sitios de alta afluencia, como la Quinta Avenida y parques públicos, además de colocar contenedores específicos para residuos de mascotas.
Para Berestain, uno de los principales pendientes es que el gobierno municipal reconozca la cultura pet friendly como un tema que requiere una estrategia propia, presupuesto y coordinación entre diferentes áreas.
Entre ellas se encuentran turismo, desarrollo económico, movilidad, medio ambiente, espacios públicos y bienestar animal.
Por ello, propuso crear una Dirección de Cultura y Turismo Pet Friendly, encargada de coordinar una verdadera Ruta Pet Friendly municipal y establecer mecanismos de colaboración entre autoridades, iniciativa privada y organizaciones de la sociedad civil.
El planteamiento, aclaró, tendría una función diferente a la que actualmente desempeña el CENCAAZ, ya que no estaría enfocado únicamente en el control y atención de animales.
La propuesta busca desarrollar una política pública integral que combine convivencia responsable, turismo, infraestructura y bienestar animal.
El creador de Dog Beach también advirtió que una ciudad que aspire a ser verdaderamente pet friendly debe atender problemas como el abandono, el maltrato y la sobrepoblación de animales en situación de calle.
Ante este panorama, consideró indispensable fortalecer las campañas de esterilización, identificación y educación, además de establecer políticas más efectivas para prevenir el abandono, el maltrato y la operación de criaderos clandestinos.
“Una ciudad verdaderamente pet friendly no puede normalizar que existan perros abandonados viviendo en las calles”, sostuvo.
La responsabilidad, agregó, también corresponde a los propietarios de animales, quienes deben recoger las heces de sus mascotas, utilizar correa en espacios públicos y respetar a las personas que no desean convivir con perros.
Asimismo, recordó que las áreas sin correa deben utilizarse únicamente cuando estén expresamente destinadas para ese propósito.
Berestain también cuestionó la falta de respuesta a las solicitudes de Dog Beach para continuar participando en el Consejo Consultivo Ciudadano de Bienestar Animal, del que anteriormente formaba parte.
Consideró que la participación de las organizaciones civiles debe fortalecerse, particularmente en asuntos relacionados con la convivencia entre ciudadanos y animales.
De acuerdo con su planteamiento, la experiencia de las organizaciones y de los propios ciudadanos puede contribuir a diseñar políticas que respondan a las necesidades reales de quienes viven o visitan Playa del Carmen con sus mascotas.
Finalmente, Berestain destacó que el turismo que viaja con mascotas representa un mercado en crecimiento y que Playa del Carmen cuenta con condiciones para posicionarse entre los principales destinos pet friendly del país.
A su consideración, el desafío ya no consiste únicamente en abrir espacios para perros, sino en crear una estrategia integral que combine turismo, bienestar animal, infraestructura, movilidad y participación ciudadana.
“Playa del Carmen tiene todo para convertirse en el mejor destino pet friendly de México”, afirmó, al tiempo que llamó a las autoridades a escuchar a la ciudadanía y considerar que el desarrollo de una ciudad amigable con las mascotas también puede representar una oportunidad social, turística y económica para el municipio.
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