Jorge Uc / Grupo Cantón
Creado por el Banco de México en 2004, el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios permitió realizar transferencias en segundos, cuando otros sistemas tardaban días.
Ciudad de México.- Cada vez que una persona realiza una transferencia bancaria desde su celular y el dinero llega casi al instante, detrás de esa operación existe una tecnología desarrollada en México. Se trata del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), una plataforma creada por el Banco de México que hoy es considerada una de las más rápidas y eficientes del mundo.
Aunque actualmente millones de mexicanos utilizan el SPEI a diario para enviar dinero, pagar servicios o realizar compras, pocos saben que el sistema fue diseñado por un equipo de apenas siete especialistas del Banco de México, quienes dedicaron cerca de cuatro años a su desarrollo antes de ponerlo en funcionamiento en 2004.
En aquel momento, la apuesta era innovadora. Mientras varios países seguían dependiendo de sistemas de compensación que podían tardar entre uno y tres días hábiles en reflejar una transferencia, el SPEI permitió realizar operaciones prácticamente en tiempo real.
Actualmente, cada transferencia se liquida en un promedio de 1.9 segundos, las 24 horas del día, los 365 días del año, convirtiéndose en una herramienta indispensable para personas, empresas e instituciones financieras.
El sistema mexicano que adelantó a otros países
Su eficiencia incluso antecedió a otros sistemas internacionales. Brasil, por ejemplo, lanzó Pix, su plataforma de pagos instantáneos, hasta 2020, es decir, 16 años después del inicio del SPEI en México.
El crecimiento del sistema ha sido constante. Tan solo durante 2024, el SPEI procesó más de 5 mil 400 millones de operaciones, movilizando recursos equivalentes a 16 veces el Producto Interno Bruto (PIB) del país, una cifra que refleja la importancia que ha adquirido en la economía nacional.
Gracias a estos resultados, México se mantiene dentro del Top 10 mundial de sistemas de pagos en tiempo real, superando incluso a economías desarrolladas como Reino Unido y Canadá en volumen y eficiencia de transferencias inmediatas.
Además de facilitar operaciones bancarias entre personas, el SPEI también ha impulsado la digitalización del sistema financiero mexicano, reduciendo el uso del efectivo, agilizando pagos comerciales y fortaleciendo las transacciones electrónicas en prácticamente todos los sectores.
Lo que comenzó como un proyecto desarrollado por un pequeño grupo de ingenieros mexicanos se ha convertido en uno de los mayores avances tecnológicos del sistema financiero nacional y en un referente internacional sobre cómo realizar pagos seguros, rápidos y disponibles en cualquier momento del día