Daniela Balbuena / Grupo Cantón
¿Los gatos son fríos? ¿Se les pueden cortar las uñas? ¿El ronroneo siempre significa felicidad? Te contamos qué hay de cierto detrás de algunas creencias sobre los michis.
Cancún.- Este 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una fecha dedicada a reconocer a estos animales que se han convertido en parte importante de millones de hogares.
Los llamados “michis” suelen estar rodeados de creencias sobre su comportamiento y cuidados. Algunas son ciertas, mientras que otras necesitan una explicación.
¿Es cierto que no se les deben cortar las uñas?
Falso. Las uñas de los gatos pueden recortarse periódicamente utilizando herramientas adecuadas para ellos. La recomendación es hacerlo aproximadamente cada tres o cuatro semanas o acudir con un profesional.
¿El ronroneo siempre significa que están felices?
No necesariamente. Aunque suele relacionarse con satisfacción, el ronroneo también puede utilizarse para llamar la atención, favorecer la interacción con las personas o comunicar que el animal no representa una amenaza.
¿Los gatos son fríos y distantes?
Es un mito. Los gatos suelen ser más independientes que otros animales de compañía, pero tienen diferentes formas de demostrar afecto.
Frotar la cabeza contra una persona, acercarse con la cola levantada o realizar parpadeos lentos pueden ser algunas de sus maneras de interactuar y mostrar confianza.
¿Los gatos pueden comer cualquier alimento?
Falso. Los gatos son animales carnívoros y necesitan una alimentación que cubra sus requerimientos nutricionales. Darles sobras o alimentos que no están diseñados para ellos puede provocar problemas digestivos y otras complicaciones.
¿Pueden expulsar bolas de pelo?
Sí. Debido a que los gatos se acicalan constantemente, pueden ingerir pelo que posteriormente puede ser expulsado o eliminado mediante las heces.
Sin embargo, cualquier cambio importante en sus hábitos, alimentación o comportamiento debe ser revisado por un médico veterinario.
Conocer mejor a los gatos permite entender sus comportamientos y brindarles cuidados adecuados. Más allá de los mitos, observar sus señales y atender sus necesidades es una de las mejores maneras de cuidar a un michi.