Pedro Torres / Grupo Cantón
Con 13 años de trayectoria, Mónica López Ruiz se ha consolidado como una de las principales impulsoras de la pesca deportiva femenil en Quintana Roo. Su historia combina competencia, conservación e inspiración para nuevas generaciones.
Cancún.- El mar no distingue edades, géneros ni profesiones. Solo recompensa a quienes lo respetan, lo entienden y están dispuestos a enfrentar sus desafíos. Esa ha sido la filosofía que ha acompañado a Mónica López Ruiz desde hace 13 años, cuando descubrió que la pesca deportiva sería mucho más que un pasatiempo: se convertiría en una pasión capaz de transformar su vida.
Originaria de Nuevo León, pero establecida desde hace varios años en Puerto Morelos, Mónica encontró en el Caribe mexicano el escenario ideal para desarrollar una actividad que le ha permitido crecer como deportista y, al mismo tiempo, abrir camino para que más mujeres se integren a una disciplina que durante muchos años estuvo asociada principalmente a los hombres.
Su historia comenzó de manera espontánea. Las reuniones familiares y las salidas al mar con amigos despertaron su curiosidad por conocer un deporte que hasta entonces observaba desde la embarcación. Poco a poco aprendió las técnicas, comprendió la importancia del trabajo en equipo y descubrió que la pesca deportiva exige mucho más que fuerza física: requiere paciencia, estrategia, concentración y una profunda conexión con la naturaleza.
Fue precisamente esa experiencia la que la llevó, junto con un grupo de amigas, a participar en el torneo femenil “La Dorada de Plata“, celebrado en Isla Mujeres. Aquella competencia marcó un antes y un después en su vida, ya que entendió el impacto que podía tener un evento exclusivo para mujeres dentro de la pesca deportiva.
El inicio de “La Diosa del Mar”
De regreso en Puerto Morelos nació una idea que con el tiempo se transformaría en uno de los torneos femeniles más importantes del país. Junto con otras apasionadas del mar comenzaron a trabajar en un proyecto que permitiera acercar este deporte a más mujeres. Así surgió “La Diosa del Mar“, un torneo que hoy es referente nacional y que recientemente celebró su novena edición bajo la organización de un comité encabezado por Karla Luna.
Para Mónica, el mayor logro del torneo no se refleja únicamente en el número de participantes o en el prestigio que ha alcanzado con el paso de los años. Su verdadera satisfacción consiste en observar cómo muchas mujeres llegan por primera vez a una embarcación, vencen sus miedos y descubren un deporte que les brinda confianza, seguridad y nuevas oportunidades para desarrollarse.
Crecimiento personal a través de los torneos
Ese crecimiento personal también la ha llevado a competir en escenarios de gran nivel. A principios de julio participó en el Pacific Marlin Cup, disputado en Mazatlán, Sinaloa, considerado uno de los torneos de pesca deportiva más importantes de México. Integrando el equipo “Los Pelaná”, logró subir al podio nacional al obtener el tercer lugar después de registrar 13 marlines durante dos intensas jornadas de competencia.
Uno de los momentos más emocionantes llegó cuando el equipo capturó un marlin de 297 libras y 2.40 metros de longitud, una pelea que se prolongó durante una hora con cuarenta minutos y que puso a prueba la resistencia, la coordinación y la experiencia de todos los integrantes de la embarcación “Me lo Merezco III”.
Lejos de quedarse únicamente con el resultado deportivo, Mónica asegura que experiencias como esa fortalecen el carácter y enseñan el verdadero significado del trabajo en equipo. Cada captura representa horas de preparación, disciplina y respeto por el entorno natural, valores que considera fundamentales para quienes practican este deporte.
A lo largo de estos años también ha sido una promotora de la pesca responsable. Por ello destaca que torneos como “La Diosa del Mar” impulsan la conservación de las especies mediante la liberación de peces picudos y fomentan una cultura de protección de los recursos marinos, demostrando que es posible combinar la competencia con el cuidado del medio ambiente.
La ilusión de inspirar a niñas y mujeres
Convencida de que aún queda mucho camino por recorrer, Mónica mantiene intacta la ilusión de seguir compitiendo y, sobre todo, de inspirar a más niñas y mujeres para que descubran la pesca deportiva. Su objetivo es que cada vez sean más quienes se atrevan a romper estereotipos y comprendan que el mar ofrece las mismas oportunidades para todos.
Hoy, después de 13 años de navegar entre olas, emociones y grandes retos, Mónica López Ruiz se ha convertido en un referente de la pesca deportiva femenil en Quintana Roo. Su historia demuestra que los límites solo existen cuando uno deja de intentarlo y que, con pasión, disciplina y perseverancia, cualquier sueño puede encontrar un puerto seguro.

“Invito a las mujeres a que se animen a practicar este bonito deporte. Yo siempre trato de demostrar que las mujeres sí podemos.”