Al parecer, cada día surgen nuevas declaraciones que afirman que un “acuerdo” entre Estados Unidos e Irán está a punto de firmarse.
De existir un acuerdo, este dependería de dos cosas:
La reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán (en sus condiciones) a cambio del levantamiento del bloqueo naval estadounidense, y la cuestión de la dilución del uranio enriquecido al 60%.
Irán entiende que las declaraciones de Trump tienen como objetivo principal mantener al alza la bolsa estadounidense.
Ali Akbar Velayati, asesor principal del líder supremo iraní, afirma:
“La historia demuestra que todos aquellos que han buscado la dominación, desde Alejandro Magno hasta Gengis Kan y Trump, finalmente se han disuelto en el corazón de la antigua civilización iraní. Porque la geografía no miente; es el juez final de cualquier alianza escrita”.
Trump está atrapado.
Su visita a Pekín; Proyectaba la imagen de un presidente estadounidense derrotista.
¿Por qué la clase Pro israelí arriesgaría la destrucción de Occidente por las consecuencias económicas de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz, provocado por Trump? Quizás porque los judíos adinerados, lo ven como una oportunidad para adquirir activos a bajo precio.
Las consecuencias de esta guerra en Irán, marcarán un punto significativo en la geopolítica mundial. Para Israel, esto son malas noticias.
Porque no puede librar una guerra contra Irán sin el pleno apoyo de Estados Unidos. Y la América del mañana, en lo de sus relaciones con Israel, probablemente será diferente a la de hoy.
Rusia también pierde paciencia.
Los rusos responsabilizan a las capitales europeas y a Kiev del colapso del Acuerdo de Anchorage.
Una vez más, parece que las cumbres Trump-Xi y Putin-Xi en Pekín marcaron la transición a una era geopolítica más intransigente.
China, el mayor poseedor de oro del mundo, cuenta con más de 50 billones de dólares en depósitos bancarios. Esto supera la suma de los activos bancarios de la UE, EE. UU. Y Japón.
En resumen, se consolida el mercado de bonos en yuanes, los costos de endeudamiento de China se mantienen bajos. Pekín puede financiarse de forma económica y prácticamente indefinida, y dominarnos.
FIN