El tigre, el diablo y los empresarios

La presidenta formal del partido Morena, Yeidckol Polevnsky, le dio ayer forma luciferina al tigre del descontento social que podría desatarse ante un eventual fraude electoral

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Yeidckol advierte
Capitales con Meade
Slim, Servitje, Banamex
La presidenta formal del partido Morena, Yeidckol Polevnsky, le dio ayer forma luciferina al tigre del descontento social que podría desatarse ante un eventual fraude electoral, según la primera elaboración del tema, que había hecho Andrés Manuel López Obrador en marzo del presente año ante banqueros reunidos en convención en Acapulco.
La briosa dirigente partió, para sus profecías del averno postelectoral, de su convicción de que el arroz marca Tabasco ya está más que bien cocido: “Esta elección está definida, está decidida, no queremos que con manejos y manipulaciones quieran hacer otra cosa, la única manera de remontar la ventaja de Andrés Manuel López Obrador es con fraude, y no se los vamos a permitir”. En ese contexto fue que soltó la advertencia de tiempos mefistofélicos si el mapache electoral aparece. Así, a diferencia del candidato presidencial de Morena, quien ha adelantado que en caso de adversidad (genuina o tramposa) ya no se metería en el tema y se iría a La Chingada, su finca de Palenque, Chiapas, la expresidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), dijo: “Yo sí me voy a meter y se van a encontrar con el diablo, no les vamos a permitir ningún fraude” (nota de Víctor Ballinas, en La Jornada, https://goo.gl/kNuZf3).
La conversión del felino mayor en un Belcebú se ha producido en un escenario cargado de evidencias de que a nivel nacional se ha montado un aparato encaminado al fraude electoral contra López Obrador. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su candidato “externo”, José Antonio Meade Kuribreña, han apostado al funcionamiento de su “estructura” electoral, un “ejército” de operadores que tienen como “inspiración” (este término lo ha usado Meade) lo hecho el año pasado en el Estado de México, donde el grado de fraudulencia comicial arribó a sus máximos niveles. Para honrar tales faros, Meade ha decidido cerrar su campaña en el emblemático territorio mexiquense y en Coahuila, donde se han cometido barbaridades electorales similares.
Frente a esa realidad, Polevnsky ha hecho saber, con una referencia diabólica poco afortunada, que ella y el partido Morena están dispuestos a pelear con una energía descomunal contra los resultados electorales dominicales si estos no favorecen oficialmente a López Obrador, mientras que éste, en ese supuesto, se retiraría a su heredada propiedad chiapaneca, distante sólo en lo físico: virtual en las calles presencial en su finca, decidido, como dijo ante los banqueros en la reunión del puerto guerrerense, a que amarre al “tigre” quien lo hubiera soltado. “Yo no voy a estar deteniendo a la gente después de un fraude electoral”, precisó.
Otros tigres, empresariales estos, se reunieron el domingo con el candidato presidencial del PRI, el mencionado Meade, para ofrecerle apoyo (a pesar de que va en el tercer lugar de la mayoría de las encuestas, incapaz de alcanzar al panista Ricardo Anaya en el segundo sitio). Los personajes más notables fueron Arturo Elías Ayub (quien es más que yerno de Carlos Slim, pues aparte de ocupar cargos directivos en empresas del consorcio es una especie de representante mediático y político de ese grupo) y Marinela Servitje (quien recibió en herencia la propiedad del grupo Bimbo).
Otros de los “Empresarios por Meade”: Ernesto Torres Cantú, director general del Grupo Financiero Banamex; Fernando Chico Pardo, presidente de ASUR; Edilberto Huesca, presidente de NRM Comunicaciones; Juan Gallardo, de Cultiba; Lino de Prado, de Zara México; Enrique Norten, de Ten Arquitectos y José Chedraui; en total, unos 300 empresarios.
Grupo disparejo, pero significativo por cuanto todos ellos hayan estado dispuestos a apostar públicamente por el candidato que según todos los estudios de opinión está casi desahuciado. Eso refleja el ánimo de grandes capitales contra el tabasqueño, a pesar de tigres y diablos.
Astillas: La comisión de quejas y denuncias del Instituto Nacional Electoral avaló el populismo de derecha del panista Ricardo Anaya, quien ofrece asignar mil quinientos pesos de por vida a cada mexicano. Tales promesas, en forma de tarjetas sugerentes de compra de voto, son válidas, según el citado instituto, aunque remitiendo la responsabilidad al tribunal electoral federal, que ha aprobado ese tipo de promociones… Alfonso Romo, el virtual comisionado de López Obrador para tranquilizar a empresarios, ha dicho que se siente “tranquilo” después de revisar contratos y otros materiales relacionados con la reforma energética peñista. Dijo, según nota de Reuters, que en una administración de López Obrador podría haber más subastas petroleras. “Ahorita nosotros estamos diciendo vamos a revisar y todo lo bueno se queda. Todo lo bueno se queda y adelante. Se lo ha dicho a muchos inversionistas (en Nueva York)”… Aurelio Nuño, coordinador de la campaña de Meade, tuiteó: “Cuando pierda @lopezobrador_, ojalá tenga la madurez y el compromiso con la democracia para reconocer el resultado y construir el día después”… Continúa la campaña de llamadas telefónicas contra el candidato nacido en Tabasco. Diariamente en las redes sociales se difunden los números telefónicos desde los cuales se marca, sin que haya mecanismo legal o institucional que pueda frenar tales maniobras… En Veracruz está volcado el aparato estatal en apoyo del hijo del actual gobernador. Los Yunes panistas pretenden mantener el poder, pasando la estafeta de padre a hijo, en abierto proyecto dinástico. Los Moreira, en Coahuila, cuando menos acomodaron a un propio como interino (Jorge Torres), para que no fuera de hermano a hermano el traspaso de poder; lo mismo ha planeado Rafael Moreno Valle en Puebla, con un intermedio (Tony Gali), para que, en caso de ganar, la esposa no reciba directamente de su cónyuge el mando… ¡Hasta mañana!