Bartlett y sus dos CFE

Manuel Bartlett Díaz lleva una marca histórica indeleble: su papel como secretario de gobernación del gabinete de Miguel de la Madrid en las elecciones de 1988

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Mano dura en lo eléctrico
Romero, Pemex, la amistad
Rosalinda López, ¿al SAT?
Manuel Bartlett Díaz lleva una marca histórica indeleble: su papel como secretario de gobernación del gabinete de Miguel de la Madrid en las elecciones de 1988, cuando una presunta falla del sistema de cómputo agravó la percepción social de que se había realizado un fraude para despojar a Cuauhtémoc Cárdenas de la presidencia de la República, para favorecer a Carlos Salinas de Gortari./
La famosa “caída del sistema” se sumó a otros episodios oscuros (durante su paso por Bucareli se produjo la ejecución del periodista Manuel Buendía) del político que está anunciado como próximo director de la Comisión Federal de Electricidad (mismas siglas, CFE, de la Comisión Federal Electoral que él presidió, la cual organizaba los comicios en aquellos tiempos). No sólo no se arrepintió de los eventuales pecados políticos y cívicos que hubiera cometido en 1988 sino que fue premiado por Salinas de Gortari con la Secretaría de Educación Pública y luego con la gubernatura de Puebla. Pero en 2006 chocó con el mismo sistema del que había sido parte ejecutante y pasó al lopezobradorismo, convirtiéndose en peculiar crítico del neoliberalismo y los excesos del poder, siempre con la furia del converso./
Con ese talante de mano dura y marrullería, va ahora hacia una batalla del gobierno emanado de 30 millones de votos. La Comisión Federal de Electricidad es una cueva de corrupción institucionalizada (ya se topará Bartlett con los expedientes de Enrique Ochoa Reza), de saqueo permanente de la riqueza de la nación. Además, el sindicato de trabajadores electricistas es, como el de los petroleros, un catálogo de privilegios para sus grupos dirigentes./
Así como Bartlett no tiene ninguna prenda académica, técnica ni profesional que lo avale para ser director de la CFE, tampoco las tiene Octavio Romero Oropeza para ser director de Petróleos Mexicanos. Pero, al igual que el ex gobernador poblano (cuyo padre, Manuel Bartlett Bautista, fue gobernador de Tabasco) el ingeniero agrónomo Oropeza, nacido en Jalapa, Tabasco, 59 años atrás, goza de la más completa de las confianzas de López Obrador, con quien siempre ha cumplido funciones relacionadas con lo administrativo y financiero. Ahora va Romero (ORO, sus iniciales) a la pelea contra los monstruos de corrupción de Pemex, su clase directiva acostumbrada a los grandes negocios y la dirigencia sindical convertida en escandaloso ejemplo de lo que México no quiere más./
En mayo de 2013 se casaron la contadora Rosalinda López Hernández y el abogado Rutilio Cruz Escandón Cadenas. Testigo, por parte de ella, fue el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez, del Partido de la Revolución Democrática y, por parte de él, el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, del Partido Verde Ecologista de México (https://goo.gl/H8ZLu3 )./
Hoy, Rutilio Escandón, el esposo de Rosalinda, es el virtual gobernador electo de Chiapas, postulado por el partido Morena, luego de ser presidente del tribunal estatal de justicia (de la mano del gobernador “Verde”, Velasco Coello). Un hermano de Rosalinda, Adán Augusto López Hernández, es el virtual gobernador electo de Tabasco, postulado por Morena. Una hermana de Rosalinda, Silvia, está casada con el senador Humberto Mayans Canabal, quien tuvo larga carrera política en el Partido Revolucionario Institucional (los senadores electos en Tabasco en 2012 fueron Humberto Mayans, su hermano Fernando, a nombre del PRD, y su cuñado, el citado Adán Augusto)./
Rosalinda ha sido diputada local en dos ocasiones, diputada federal y senadora, a nombre del partido del sol azteca y candidata a presidenta del municipio de Centro (Villahermosa) por el Verde y Acción Nacional. Ahora se menciona con insistencia como la carta que propondrá Andrés Manuel López Obrador para ser la jefa del Servicio de Administración Tributaria, el órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que se encarga de aplicar las normas relacionadas con lo fiscal y las aduanas./
Entre otros asuntos delicados del SAT está el relacionado con los descuentos especiales, los perdones, las devoluciones y en general el muy privilegiado trato de dicha oficina pública a los grandes empresarios, en especial al puñado de ellos que controla la mayor parte de la economía del país. Las medidas de austeridad, justicia y recomposición que ha propuesto Andrés Manuel López Obrador no tendrán pleno sustento, ni legitimidad, si no se obliga a los grandes capitales a pagar lo que deben o han eludido pagar, con la vista fiscal puesta hacia adelante (del uno de diciembre al futuro) pero también en el pasado, con sus deudas y recargos./
De confirmarse la designación de la contadora López Hernández en el SAT, se estará confirmando el eje Chiapas-Tabasco como principal surtidor de cuadros de confianza del próximo gobierno lopezobradorista (no de manera tan marcada como el Estado de México e Hidalgo lo fueron durante el peñanietismo) y se estará reiterando la preferencia de López Obrador por personajes que le ofrezcan garantía de lealtad personal, familiar o regional, aunque no tengan las características idóneas en materia técnica o profesional para el puesto que les sea encargado./
En todo caso, y ello es una apuesta cuyo saldo se demostrará al paso del tiempo, López Obrador está enviando a dos zonas minadas, CFE y Pemex, con sus respectivos sindicatos, a dos personas de su absoluta confianza. Uno, Bartlett, el poblano-tabasqueño, con antecedentes de mano pesada para enfrentar problemas complicados y con una explicable avidez por compensar su juicio histórico. Otro, el acompañante tabasqueño desde el principio de la aventura lopezobradorista, enviado a limpiar y sanear un cuerpo altamente corrupto y no dejarse envolver por las tentaciones de lo mismo./
Y, mientras la fiscalía especializada en delitos electorales avanza en la indagación del fideicomiso para damnificados, abierto por morenistas, mientras otros expedientes se empolvan durante años, ¡hasta mañana!