Roberto Lemus / Grupo Cantón
Especialistas estiman entre 11 y 15 tormentas con nombre y llaman a mantener la vigilancia en el Atlántico.
Tulum.— La temporada de ciclones tropicales en el océano Atlántico inició oficialmente el pasado 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre, periodo para el cual especialistas prevén una actividad cercana o ligeramente inferior al promedio histórico, informó la meteoróloga Shalom Rojas durante la instalación del Comité Operativo Especializado en Fenómenos Hidrometeorológicos 2026.
Durante la presentación de los pronósticos, la especialista explicó que, de acuerdo con estimaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), podrían formarse entre 11 y 15 tormentas tropicales con nombre, de uno a cinco huracanes y entre uno y dos huracanes mayores, es decir, aquellos que alcanzan categorías 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson. Precisó que, por el momento, no existe ningún sistema con potencial de desarrollo ciclónico en los próximos siete días.
“Los diferentes organismos coinciden en que la temporada podría ser ligeramente menos activa de lo normal”, señaló Shalom Rojas al presentar los análisis elaborados por instituciones meteorológicas nacionales e internacionales durante la instalación del comité especializado.
La meteoróloga destacó también los pronósticos de la Universidad Estatal de Colorado (CSU, por sus siglas en inglés), considerada una de las instituciones más reconocidas en el monitoreo y estudio de ciclones tropicales. Según sus estimaciones, durante 2026 podrían registrarse 13 tormentas con nombre, seis huracanes y dos huracanes mayores. Además, calculó una probabilidad del 35 por ciento de que al menos un huracán de gran intensidad atraviese la región del Caribe, porcentaje inferior al promedio histórico estimado en 47 por ciento.
Por su parte, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) proyecta entre ocho y 14 tormentas nombradas, de tres a seis huracanes y entre uno y tres huracanes mayores. Con base en los distintos modelos analizados, las autoridades concluyeron que las condiciones oceánicas y atmosféricas previstas para este año no favorecerían una temporada con una frecuencia extraordinaria de ciclones tropicales, aunque reiteraron la importancia de mantener la vigilancia y preparación ante cualquier fenómeno que pudiera representar riesgo para Quintana Roo.

