Ángel Canul / Grupo Cantón
La celebración en honor a San Antonio de Padua, una tradición que combina fe, gastronomía, cultura maya y convivencia comunitaria.
Lázaro Cárdenas.- Los habitantes de la comunidad de San Martiniano se encuentran listos para celebrar los días 12 y 13 de junio la tradicional fiesta en honor a su santo patrono, San Antonio de Padua, una de las festividades más importantes del pueblo que reúne cada año a familias, visitantes y devotos en torno a la fe, las costumbres mayas y la convivencia comunitaria.
Para esta edición, el honor de desempeñarse como Nojoch Kuuch (el mayor responsable de la fiesta) recae en el ciudadano, Victor Canul, quien encabezará las actividades religiosas y tradicionales que forman parte de esta celebración.
Las actividades iniciarán el 12 de junio con la matanza del cochino destinado a la elaboración de la tradicional chicharra, además de la preparación del píib, donde se cocinará el relleno negro que será compartido con los asistentes al día siguiente.
El 13 de junio, fecha principal de la festividad, pobladores y visitantes podrán degustar el tradicional relleno negro, uno de los platillos más representativos de la gastronomía regional que se ofrece como muestra de hospitalidad y agradecimiento.
Durante ambos días se llevarán a cabo rezos y novenarios dedicados a San Antonio de Padua, mediante los cuales los fieles pedirán por el bienestar de las familias, la prosperidad de la comunidad y la paz sobre la faz de la tierra.
Como parte de las expresiones culturales que caracterizan esta festividad, habrá música de charanga, la participación de voladores y diversas actividades tradicionales. La noche del 12 de junio se realizará la esperada vaquería, donde los asistentes podrán disfrutar de la música y el baile típico de la región.
Para el día 13 se efectuará el tradicional baile del Xtan Uk’ul (bebida sagrada), acompañado de la danza de la cabeza del cochino y el ramillete, ceremonias que forman parte del legado cultural transmitido de generación en generación. Por la noche, las celebraciones concluirán con un baile popular amenizado por un tecladista.
De esta manera, la comunidad de San Martiniano mantiene viva una de sus tradiciones más arraigadas, fortaleciendo la identidad cultural y la devoción religiosa que distinguen a sus habitantes.

