Ángel Canul / Grupo Cantón
El promotor cultural Germán Pool Che destacó que el juego de pelota maya es una ceremonia ancestral que representa la cosmovisión del pueblo maya y revive los relatos del Popol Vuh.
Lázaro Cárdenas.-El promotor cultural e impulsor de las tradiciones mayas, Germán Pool Che, destacó que el juego de pelota maya representa mucho más que una práctica deportiva, pues constituye una manifestación ceremonial que narra parte de la cosmovisión de los pueblos originarios y revive los pasajes del Popol Vuh, considerado el libro sagrado de la cultura maya.
Durante una explicación previa a una demostración del ancestral juego, señaló que la historia se centra en los hermanos gemelos que descienden al Xibalbá, el inframundo de la tradición maya, donde enfrentan a los señores de la noche tras desafiar su descanso con el sonido del juego de pelota.
Explicó que este relato forma parte de la introducción del Popol Vuh, obra que describe el origen de la humanidad y la creación del pueblo maya, hasta llegar a las generaciones que actualmente habitan esta región.
Pool Che, indicó que uno de los elementos más importantes de la exhibición es la pelota ceremonial utilizada para la práctica del juego, la primera de este tipo que llega a la zona y cuya elaboración estuvo acompañada de un ritual tradicional.
Precisó que la pelota fue fabricada con caucho en el estado de Chiapas por un profesor originario del estado de Veracruz, quien decidió donarla para contribuir a la difusión de esta práctica ancestral. Agregó que el balón pesa alrededor de dos kilogramos, siendo uno de los modelos de menor peso empleados para este tipo de representaciones.
El promotor cultural subrayó que, debido a su carácter ceremonial, el juego de pelota debe realizarse únicamente en espacios apropiados y con el respeto que merece una tradición que forma parte del legado espiritual e histórico del pueblo maya.
Finalmente, reiteró que el objetivo de estas actividades es acercar a las nuevas generaciones al conocimiento de sus raíces, preservar la identidad cultural y mantener vivas las tradiciones que forman parte del patrimonio de los pueblos originarios.