Paloma Wong / Grupo Cantón
Especialistas y estudiantes promueven la reforestación en Chetumal con la donación de más de 900 plantas, buscando mitigar el impacto ambiental y mejorar el entorno urbano.
Chetumal.— El crecimiento de la mancha urbana y la tala de árboles han generado impactos negativos en el entorno; derivado de ello, diversas agrupaciones realizan actividades de reforestación en la capital del estado en el marco del Día Internacional de la Madre Tierra.
Carlos Onofre Nolasco, docente de la licenciatura en Biología del Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), precisó que es importante que la población tome conciencia y reforeste alguna zona de la ciudad, o al menos plante un árbol, a fin de revertir el daño ecológico y mejorar las condiciones ambientales, es decir, ayudar “a respirar al planeta”.
Detalló que la reforestación no solo contribuye a la producción de oxígeno, sino que también ayuda en la regulación de la temperatura, al reducir significativamente la sensación térmica en zonas arboladas frente a espacios sin vegetación, donde las temperaturas pueden ser considerablemente más elevadas.
Árboles ayudan a reducir temperaturas urbanas
En este contexto, y como parte de la conmemoración del Día Internacional de la Madre Tierra, el instituto donó más de 900 plantas de maculís para reforestar la ciudad, las cuales en un periodo de seis o siete años podrían transformar el paisaje urbano.
“Dentro de seis o siete años vamos a tener mayor reforestación y nuestras calles muy bonitas, con un colorido rosa; la finalidad es reforestar y ayudar a nuestro planeta, hacer algo por la Madre Tierra”, expresó.
Onofre Nolasco insistió en la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones educativas, gobierno y sociedad para impulsar acciones permanentes que permitan mitigar los efectos del cambio climático y asegurar un entorno más saludable para las futuras generaciones.

