Manuel Baeza/Grupo Cantón
El distribuidor vial del Puente Nichupté, clave para la movilidad en Cancún, estará listo en noviembre tras un retraso por temas de concesión. La obra reducirá tiempos de traslado y mejorará el acceso a la zona hotelera.
Cancún.- Aunque no se construyó al mismo tiempo que el Puente Nichupté, el distribuidor vial que lo conectará con el bulevar Kukulcán ya tiene fecha de conclusión: noviembre de este año. La obra, considerada estratégica para la movilidad en Cancún, enfrentó un retraso derivado de la concesión de la zona federal marítimo-terrestre, situación que impidió iniciar los trabajos de manera paralela.
El director general del Centro SICT Quintana Roo, Guido Mendiburu Solís, explicó que el área donde se desarrolla el proyecto estaba bajo control de un particular, por lo que fue necesario esperar la finalización de dicha concesión para que la Federación retomara el control. Actualmente, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes ya cuenta con los permisos necesarios para continuar con la construcción.
El nuevo distribuidor contará con pasos elevados que permitirán la circulación continua de vehículos en ambos sentidos, eliminando la necesidad de semáforos y reduciendo tiempos de traslado. Además, facilitará la incorporación de quienes egresen del puente hacia la zona hotelera, uno de los puntos con mayor carga vehicular en la ciudad.
No obstante, el avance de la obra implicará afectaciones temporales para automovilistas. Se prevén congestionamientos, especialmente en el kilómetro 13.5 del bulevar Kukulcán, donde ya se han implementado desvíos detrás de plazas comerciales para mantener la circulación mientras continúan los trabajos.
En cuanto al Puente Nichupté, Mendiburu Solís aseguró que su mantenimiento estará a cargo de la SICT, con inspecciones periódicas y monitoreo constante. Destacó que el material utilizado es resistente a la salinidad y a los sulfatos, lo que garantiza una vida útil de al menos dos décadas.
El proyecto también incorpora estándares de seguridad estructural, como resistencia a vientos fuertes y diseño antisísmico, además de su función como vía de evacuación en caso de emergencias.
Finalmente, el funcionario informó que en paralelo se ejecuta la ampliación del acceso a Isla Blanca a cuatro carriles, con una inversión federal de 393 millones de pesos, obra que también se prevé concluir entre octubre y noviembre próximos.
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