Manuel Baeza / Grupo Cantón
La crisis de movilidad en Cancún provoca traslados de hasta tres horas diarias, evidenciando un sistema de transporte colapsado ante el crecimiento urbano acelerado.
Cancún.- Lo que una vez fue el estandarte de la agilidad y el lujo en el Caribe Mexicano, actualmente enfrenta su mayor amenaza interna: una crisis de movilidad que ha transformado el paraíso en un laberinto de asfalto y desesperación.
En el marco del Foro Latinoamericano de Movilidad “Ciudades en Movimiento”, celebrado este 12 de febrero de 2026, la gobernadora Mara Lezama y la alcaldesa Ana Paty Peralta presentaron un diagnóstico crudo.
Cancún fue diseñado para 250,000 habitantes, pero actualmente supera el millón.
Este desfase ha generado una explosión demográfica que devora el tiempo de calidad de las familias, convirtiendo los trayectos cotidianos en jornadas que superan las tres horas diarias de encierro en el transporte público.
La gravedad de la situación se sustenta en cifras alarmantes que revelan un sistema al borde del colapso. Actualmente, en el municipio de Benito Juárez circulan más de 425,000 vehículos registrados, donde el 60% corresponde a unidades particulares que saturan las vialidades.
Transporte público opera a menos del 50% de su capacidad
En contraste, el transporte colectivo —la columna vertebral que mueve a los trabajadores del sector turístico— opera con una ineficiencia estructural crítica: de las más de mil concesiones de autobuses otorgadas, apenas 520 unidades están brindando servicio efectivo.
Esta operatividad inferior al 50% deja a miles de ciudadanos en paraderos saturados, enfrentando la incertidumbre de un sistema que ya no responde a la demanda de los 500,000 traslados que se realizan diariamente.
Para el cancunense promedio, la movilidad se ha convertido en una “odisea de trasbordos”.
Los residentes de zonas periféricas, como el fraccionamiento Villas Otoch, deben invertir hasta 90 minutos solo en el trayecto de ida hacia sus centros de trabajo o escuelas.
Al verse obligados a tomar dos o más rutas, el impacto no es solo emocional —mermando el humor y la felicidad al llegar a casa— sino también financiero, pues el costo del transporte se multiplica.
Esta crisis golpea con mayor fuerza a las mujeres y estudiantes; lo que deja en evidencia una planificación urbana que durante décadas priorizó el concreto para automóviles sobre la dignidad de las personas.
Ante esta asfixia vial, el Gobierno de Quintana Roo presentó desde 2025 el ambicioso Sistema MOBI, una reingeniería profunda que busca ser el punto de inflexión.
Sistema MOBI, la apuesta para rescatar la movilidad urbana
Este modelo integral propone sustituir las rutas obsoletas por una red moderna de autobuses eléctricos y tecnología de monitoreo en tiempo real.
La estrategia, que cuenta con una perspectiva de justicia social, pretende que la movilidad sea un derecho y no un privilegio; conectando de manera eficiente las zonas urbanas con la zona hotelera y los cuatro aeropuertos internacionales del estado.
La meta es clara: que la población deje de aspirar a la compra de un vehículo particular como única vía para llegar a tiempo, recuperando así el “tiempo de vida” que actualmente se pierde en los embotellamientos.
El Foro, que reúne a más de 300 expertos de países como Colombia, Brasil y Chile, posiciona a Cancún como el laboratorio regional para transitar hacia “Ciudades para personas, no para vehículos”.
La apuesta por un modelo sustentable, seguro y accesible no es solo una cuestión de ecología, sino una urgencia económica para un estado que recibe a 24 millones de turistas al año.
El desafío final radica en que las concesionarias actuales se alineen a estos estándares de eficiencia y que la infraestructura —incluyendo proyectos estratégicos como el entronque al Boulevard Kukulcán — logre finalmente desanudar el tráfico que hoy asfixia al polo turístico más importante de México.

