Redacción / Grupo Cantón
El exagente de la CIA, David Rush, fue arrestado en Virginia tras el hallazgo de más de 300 lingotes de oro valuados en 40 millones de dólares, además de efectivo y relojes de lujo. El caso ha desatado cuestionamientos sobre los controles internos de las agencias de inteligencia de Estados Unidos.
El exfuncionario de la CIA, David Rush, fue arrestado en Virginia luego de que autoridades federales encontraran en su vivienda más de 300 lingotes de oro valuados en aproximadamente 40 millones de dólares, además de dos millones en efectivo y decenas de relojes de lujo.
De acuerdo con documentos judiciales y reportes de medios estadounidenses, el exagente enfrenta cargos por presunto robo de dinero público y fraude, en uno de los casos de posible malversación más grandes vinculados con la estructura de inteligencia estadounidense.
La investigación inició después de una auditoría interna realizada por la CIA, donde se detectaron inconsistencias en las solicitudes de fondos presentadas por Rush entre noviembre de 2025 y marzo de 2026.
Según la denuncia desclasificada, el exfuncionario habría solicitado grandes cantidades de divisas extranjeras y millones de dólares en oro bajo el argumento de que serían utilizados para “gastos relacionados con el trabajo”.
Tras recibir la denuncia, agentes del FBI ejecutaron una orden de cateo en la residencia del acusado el pasado 18 de mayo en Virginia.
Durante el operativo, las autoridades aseguraron 303 lingotes de oro de un kilogramo cada uno, equivalentes a más de 40 millones de dólares a valor de mercado, además de dos millones de dólares en efectivo y 35 relojes de lujo, la mayoría de la marca Rolex.
La documentación judicial también señala que David Rush presuntamente falsificó antecedentes militares y académicos para obtener mejores cargos y salarios dentro del gobierno federal estadounidense.
Asimismo, se le acusa de reclamar de manera indebida 744 horas de permiso militar remunerado, recibiendo cerca de 77 mil dólares pese a no estar en servicio activo desde 2015.
El caso ha provocado cuestionamientos sobre la eficacia de los mecanismos de supervisión dentro de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, especialmente considerando que Rush habría logrado evadir controles internos durante casi dos décadas.
Según reportes de medios estadounidenses, la CIA y el FBI reiteraron su compromiso de continuar las investigaciones y garantizar la rendición de cuentas conforme a la ley.

