Redacción / Grupo Cantón
La plaga afecta a animales y personas al alimentarse de tejido vivo, generando riesgos sanitarios y pérdidas económicas.
Cancún.— El gusano barrenador se ha convertido en una de las principales preocupaciones sanitarias en México debido a su rápida propagación y al riesgo que representa para el ganado, los animales domésticos e incluso los seres humanos. Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han advertido que la situación constituye una emergencia nacional por sus efectos en la salud animal, la economía ganadera y la salud pública.
La plaga es causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, un insecto que deposita sus huevos en heridas abiertas o zonas húmedas del cuerpo de animales y personas. Cuando los huevos eclosionan, las larvas comienzan a alimentarse de tejido vivo, provocando lesiones cada vez más profundas.
¿Cómo ataca el gusano barrenador?
A diferencia de otras especies de moscas que se alimentan de tejido muerto, el gusano barrenador invade tejido sano y vivo. La mosca adulta es atraída por heridas, raspaduras, picaduras o cualquier abertura en la piel donde deposita cientos de huevos.
Las larvas nacen en un periodo de entre 12 y 24 horas y comienzan a perforar la piel y los músculos para alimentarse. Conforme avanzan, generan heridas más extensas y favorecen infecciones bacterianas secundarias que pueden poner en riesgo la vida del animal si no recibe tratamiento oportuno.
Los especialistas explican que el ciclo biológico del parásito puede completarse en apenas tres o cuatro semanas, lo que facilita su rápida expansión en regiones cálidas y húmedas como el sureste mexicano.
El gusano barrenador afecta prácticamente a cualquier animal de sangre caliente. Aunque históricamente se le asocia con el ganado bovino, también puede infestar:
- Vacas y becerros.
- Caballos.
- Borregos y cabras.
- Cerdos.
- Perros y gatos.
- Conejos.
- Fauna silvestre.
- Aves.
- Seres humanos.
Síntomas de la infestación
Entre las señales más frecuentes se encuentran heridas que no cicatrizan, presencia visible de larvas, mal olor, inflamación, fiebre, dolor y pérdida del apetito. En perros y gatos también pueden presentarse cambios de conducta, aislamiento, agresividad o intentos constantes de rascar o lamer la zona afectada.
Cuando la infestación no es atendida, las larvas continúan avanzando hacia tejidos más profundos, lo que puede derivar en complicaciones graves e incluso la muerte del animal.
También puede afectar a las personas
Aunque la enfermedad no se transmite directamente de animales a humanos, las personas pueden resultar infestadas si una mosca deposita huevos en una herida abierta. Esta condición se conoce como miasis.
La UNAM identifica como grupos más vulnerables a personas en situación de calle, pacientes con diabetes, personas con movilidad reducida, pacientes con cáncer, receptores de trasplantes y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
Durante 2026 se han documentado casos humanos en diversas entidades del país, incluyendo Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

