Jocelyn Díaz / Grupo Cantón
Alumnos de Prepa Álamos presentaron una espectacular producción que reunió a actores, músicos, cantantes y bailarines.
Cancún.- La energía del rock, la emoción del teatro musical y el esfuerzo de decenas de jóvenes artistas se apoderaron del escenario con “La Era del Rock”, montaje inspirado en la icónica historia de “Rock of Ages”, donde más de 80 artistas demostraron que cuando el talento se une con disciplina y corazón, el resultado puede ser profundamente conmovedor.
Un total de 33 actores, 13 músicos, 15 cantantes y 30 bailarines dieron vida a este ambicioso proyecto final de alumnos de Prepa Álamos, quienes durante meses entregaron tiempo, desvelos, ensayos interminables y emociones para construir un espectáculo que logró conectar con el público desde el primer acorde.
La historia, ambientada en el legendario Bourbon Room de Los Ángeles durante la explosiva década de los ochenta, sigue el sueño de Cherry, una joven que llega a la gran ciudad buscando triunfar, encontrándose con un universo lleno de rock, excesos, amor y lucha por defender la esencia de un lugar emblemático para la música. Entre canciones icónicas y personajes entrañables, el musical celebra la libertad, los sueños juveniles y la pasión por el escenario.
La adaptación estuvo a cargo del maestro Joaquín Lozoya, quien logró transformar este clásico del teatro musical en una experiencia vibrante para los jóvenes intérpretes, permitiéndoles explorar no solo el canto y la actuación, sino también el compromiso que implica levantar una producción de gran formato.
Música, actuación y danza se fusionan en el escenario
Cada detalle reflejó el enorme trabajo detrás del escenario. La escenografía, creada por Jesús Jiménez y Andrea Noya, transportó al público directamente al mítico bar de rock, mientras el ensamble musical dirigido por Alan Ortiz llenó el recinto de potencia y nostalgia con emblemáticos temas que marcaron generaciones.
En la parte vocal, Mariana Utrera acompañó a los estudiantes en un intenso proceso de preparación que se vio reflejado en cada interpretación, mientras que Gaby Ampudia logró, a través de la caracterización y el vestuario, recrear la esencia desenfadada y rebelde de la época con una estética que hizo viajar al público a los años dorados del rock.
- Más allá de las luces y la música, “La Era del Rock” se convirtió en una muestra del poder transformador del arte dentro de la formación estudiantil.
Profesores, directivos, creativos y alumnos trabajaron hombro con hombro durante largas jornadas para levantar un proyecto que terminó por convertirse en una experiencia profundamente humana y colectiva.
El público respondió con aplausos, ovaciones y emoción ante una generación de jóvenes que encontró en el escenario una forma de expresarse, crear comunidad y demostrar que el teatro también se construye desde la pasión, la disciplina y el trabajo en equipo.
Al caer el telón, quedó claro que más allá de un proyecto escolar: “La Era del Rock” representó un homenaje al arte escénico, a los sueños juveniles y a todas las personas que pusieron alma y corazón para hacer posible una noche inolvidable.

