Jocelyn Díaz / Grupo Cantón
El cantante Carlos Rivera ofreció un concierto de casi tres horas en la Plaza de Toros de Cancún, donde reunió a cerca de cuatro mil personas.
Cancún.- Con una serie de fotografías de las bellezas de México proyectadas en las pantallas y el sonido de dos violines interpretados por integrantes de su mariachi, así dio inicio el espectáculo que presentó Carlos Rivera en la Plaza de Toros de Cancún como parte de su gira “Vida México Tour”.
La euforia de miles de fanáticas no se hizo esperar. Entre gritos, aplausos y celulares levantados, el cantante apareció en el escenario interpretando “Solo por hoy”, uno de sus más recientes lanzamientos, recibiendo de inmediato el cariño de un público que prácticamente no dejó de corear ninguna canción durante toda la noche.
“Estoy feliz de estar de vuelta en este bello y mágico lugar, a partir de este momento Cancún, yo te pertenezco a ti, tú disfrútame como quieras, vamos a bailar, llorar, lo que quieran, esta noche es nuestra noche de amor, yo les invito a hacer un viaje por la vida y hasta donde ustedes quieran…”.
Así comenzó un emotivo concierto temático que inició justamente con el bloque dedicado a la “Vida”, donde interpretó canciones como “El hubiera no existe”, “Gracias a ti”, “Solo tú”, “Fascinación”, “Digan lo que digan” y “Sincerándome”, entre otras que fueron cantadas al unísono por cerca de cuatro mil almas reunidas en el recinto de la avenida Bonampak.
Kiss Cam en medio del espectáculo
En medio de los grandes temas románticos, Rivera invitó a las parejas a demostrar su amor en la ya icónica “Kiss Cam”, que recorrió el recinto captando besos, abrazos y sonrisas mientras sonaba “Un viaje a todas partes”, creando uno de los momentos más divertidos de la noche.
Canciones como “Que lo nuestro se quede nuestro”, “Sería más fácil” y “Me muero” fueron cantadas con el corazón y a una sola voz, algo que hizo suspirar y sonreír al cantante.
El bloque de “Muerte” emociona al público cancunense
Uno de los momentos más especiales llegó cuando Rivera apareció vestido con un elegante traje de charro color azul acompañado de mariachi para dar paso al bloque “Muerte”, una sección cargada de identidad mexicana y profundo sentimiento.

Temas como “El Rey”, “Fallaste corazón”, “Caminos de Guanajuato”, “Puño de tierra” y “100 años” resonaron con fuerza en la Plaza de Toros; sin embargo, el instante más conmovedor ocurrió cuando Rivera pidió al público sacar la fotografía de ese ser querido que ya se adelantó para hacer una gran ofrenda.
Miles de luces iluminaron el recinto mientras sonaban “Almas” y “Recuérdame”, provocando lágrimas entre los asistentes que abrazaron sus recuerdos en medio de una atmósfera profundamente emotiva.
La noche continuó entre baile, nostalgia y celebración con canciones como “Ya no vives en mí”, “Larga vida” y “Regrésame mi corazón”, con las que puso a bailar a toda la plaza antes de intentar despedirse.
Pero el público no estaba dispuesto a dejarlo ir. Los aplausos y gritos hicieron regresar a Rivera al escenario, quien continuó cantando como haciendo un homenaje a las palabras de Vicente Fernández, mientras el público continuaba aplaudiendo.
“Otras vidas”, “Cómo pagarte”, “Te esperaba” y el dueto que realizó con José Luis Perales, “Un velero llamado libertad”, siguieron resonando en el recinto, donde el cantante también se dio tiempo para convivir con sus seguidores antes y durante del concierto.
Carlos Rivera promete regresar pronto a Cancún
Rivera felicitó a los cumpleañeros, regaló botellas de su mezcal “Santo Pecado” e incluso cumplió el sueño de un pequeño que deseaba cantar con él como regalo de cumpleaños, logrando uno de los momentos más tiernos de la noche.
Cerca de la una de la madrugada concluyó el concierto que dejó a Cancún entre aplausos, lágrimas y corazones enamorados. Antes de despedirse, Carlos prometió regresar pronto, dejando claro que la conexión con su público sigue siendo tan fuerte como la primera vez.


