Pedro Torres / Grupo Cantón
La delegación de Quintana Roo arrancó su participación en la Olimpiada Nacional CONADE 2026 con el objetivo de refrendar el campeonato de patines sobre ruedas.
Tlaxcala.-Entre el sonido de las ruedas golpeando el asfalto, los nervios del debut y el aliento constante desde las gradas, la Selección de Quintana Roo de Patines sobre Ruedas comenzó su aventura en la Olimpiada Nacional CONADE 2026 con una misión clara: refrendar el campeonato nacional y demostrar que el Caribe Mexicano sigue marcando el ritmo sobre el circuito.
Desde muy temprano, el corazón de Apizaco comenzó a latir diferente.
- El centro de la ciudad, a un costado de la catedral, se transformó en un escenario de velocidad, estrategia y resistencia, donde las y los mejores patinadores juveniles del país desafiaron el cronómetro en pruebas de 80 y 100 metros carriles, además de competencias de fondo como los 10 kilómetros puntos, 6 kilómetros salida masiva y vuelta al circuito.
La delegación quintanarroense dejó ver algo más que talento: unidad, ilusión y hambre de gloria.
A unos metros de la competencia, observando cada detalle y dando indicaciones con serenidad, el entrenador en jefe Juan Pastor León mantiene intacta la confianza en sus dirigidos. La meta es ambiciosa, pero no imposible: volver a subir a Quintana Roo a lo más alto del podio nacional.
“Venimos preparados y sabemos lo que representa defender un campeonato. Hay talento, disciplina y muchas ganas de competir”
Vivian Michelle Morfín busca repetir hazaña dorada
Entre las historias que comienzan a escribirse destaca la de Vivian Michelle Morfín, quien sonríe, respira profundo y sueña en grande. La patinadora quintanarroense no oculta su ilusión: buscar seis medallas de oro en las seis pruebas donde tendrá participación, una hazaña que ya consiguió en 2024 en Guadalajara y que hoy quiere repetir para reafirmarse como una de las grandes figuras del patinaje nacional juvenil.
Pero en Apizaco no sólo compiten los atletas. En las banquetas, bajo sombrillas improvisadas o siguiendo atentos cada curva del circuito, también están ellos: los padres de familia, quienes recorrieron cientos de kilómetros para convertirse en la voz que impulsa, abraza y calma nervios desde la distancia.
Un grito de “¡vamos hijo!”, una mirada cómplice antes de la salida o un abrazo al terminar la competencia también forman parte de esta Olimpiada.
Porque detrás de cada uniforme hay historias de sacrificio, entrenamientos interminables y familias enteras apostando por un sueño.
Las últimas pruebas de este miércoles fueron detenidas debido a la lluvia, e incluso, el granizo que cayó, continuarán este jueves y concluirán el próximo domingo y mientras el reloj avanza y las pruebas se acumulan, Quintana Roo mantiene intacta la esperanza de volver a escuchar el himno del campeón. En Apizaco, las ruedas ya comenzaron a girar… y con ellas también los sueños del Caribe mexicano.
- Las pruebas iniciaron el miércoles y concluirán el próximo domingo.

El apoyo de los padres de familia de Quintana Roo se siente en Tlaxcala

