Redacción / Grupo Cantón
Con apenas 15 años, el pitcher Ángel Dahír Hau Azcorra, originario de Puerto Morelos, firmó con los Diablos Rojos del México y continuará su desarrollo en la Academia Alfredo Harp Helú.
Puerto Morelos.- Lo que comenzó como un sueño en los campos de Puerto Morelos hoy empieza a convertirse en una prometedora realidad. Con apenas 15 años, el pitcher Ángel Dahír Hau Azcorra fue firmado oficialmente por los Diablos Rojos del México, una de las franquicias más históricas y exitosas de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB).
Detrás de este logro hay años de esfuerzo y el respaldo incondicional de su madre, Diana Carolina Hau Azcorra, quien desde que Ángel tenía nueve años lo impulsó a practicar este deporte. Su talento comenzó a forjarse con los Broncos de la Región 95, donde destacó como lanzador y representó a Quintana Roo en competencias regionales y nacionales.
El momento decisivo llegó cuando fue observado por el scout Héctor Ayuso durante un torneo en la Liga Yucatán. Ese desempeño le abrió las puertas de la Academia Alfredo Harp Helú, donde perfeccionó sus cualidades deportivas mientras concluía sus estudios de secundaria.
Con 1.86 metros de estatura, el joven portomorelense firmó su contrato en Mérida, Yucatán, acompañado de su madre y del scout escarlata Aníbal Matos. Ahora regresará a la Academia Alfredo Harp Helú para continuar su desarrollo dentro del sistema encabezado por el exligamayorista Daniel Fernández.
La firma de Ángel también confirma que Quintana Roo continúa exportando talento al béisbol profesional. Antes que él, el lanzador Jordy Arias, orgullo de la comunidad de Nicolás Bravo, en el municipio de Othón P. Blanco, también fue firmado por los Diablos Rojos del México y este 2026 logró debutar en la Liga Mexicana de Béisbol, aunque actualmente se recupera de una cirugía en el codo derecho.
La historia de Ángel Hau apenas comienza, pero ya inspira a una nueva generación de peloteros quintanarroenses. Su firma con los Diablos Rojos del México no representa la meta final, sino el inicio del camino hacia el máximo nivel del béisbol profesional, demostrando que con talento, disciplina y perseverancia, los sueños sí pueden hacerse realidad.