CIUDAD DE MÉXICO.- A estos hombres y mujeres de la Corte acudió –mediante un comisario, nombrado específicamente para cumplir tan delicada tarea– el presidente López Obrador para buscar la “curación” del país. Y vaya que al enviado no le costó mucho trabajo dar con ellos. Fue a la calle de José María Pino Suárez 2, donde recibió noticias de que la mayoría de los togados, apadrinados y producto de los regímenes pripanistas, sólo utilizaban el cargo en su beneficio y torcían las leyes a su ambición.
Estos personajes son muy conocidos en México, y muy especialmente en el ámbito judicial que, lejos de tenerlos (as) por buenos impartidores de justicia, los consideran como representantes de un poder conservador de privilegios. Hombres y mujeres que con un solo acto podrían detener la marcha del país. Abusaban de sus facultades y demostraban que la SCJN es una especie de club de recomendados, designados por familiares, amiguismo o su cercanía con el poder en turno.
Disimularon o volvieron la vista cuando las masacres (de Ayotzinapa, por ejemplo) y la corrupción prevaleciente durante los sexenios de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto. Por su abulia y avaricia monetaria, a la Suprema Corte se le consideraba un poder incómodo. Un Poder que, sin embargo, no protestó cuando, en 1995, el presidente Zedillo, de golpe y porrazo prácticamente lo deshizo al despedir a la mitad de los ministros, para poder imponer sus decisiones neoliberales con mayor libertad.
LOS MEJOR PAGADOS
Hasta antes de la llegada de Andrés Manuel a la Presidencia de la República, cada mes los togados (as) se embolsaban hasta 600 mil pesos por concepto de salario. Algo realmente ofensivo, que nada tenía que ver ni con el cambio que el país necesitaba y demandaba la gente, ni con la justicia que ellos decían representar. Eran los funcionarios públicos mejor pagados en el mundo.
A mediados de junio de 2019, en la mañanera, el presidente López Obrador afirmó que, de conformidad con la ley, promovería la reducción de los salarios de los altos funcionarios públicos, “porque son salarios exagerados, son ofensivos, los salarios de los altos funcionarios públicos en el país y, de manera particular, en el Poder Judicial, llegan a recibir hasta 600 mil pesos mensuales”.
Dijo que ese tipo de salarios, además de ofensivo, no tenían que ver ni con el cambio que el país necesitaba y que demanda la gente, ni con la justicia, al contrario, es una arbitrariedad y eso no sucede en otros países, son los funcionarios públicos mejor pagados en el mundo.
Los togados se inconformaron y acudieron a recursos legales. Y Obrador respetó su decisión, porque “están en su derecho y nosotros vamos a respetar las decisiones que tomen (…) porque queremos que haya un Estado de Derecho”, dijo.
EL APOGEO NEOLIBERAL
Ya podemos figurarnos que con esta mala fama, el enviado presidencial pronto perdió la esperanza de que estos hombres y mujeres de la Corte pudieran coadyuvar al Presidente a medio cerrar las heridas que con sus acciones los exmandatarios abrieron en la piel de México.
Tal vez exageró, pero hasta pensó que el Presidente podría llegar al extremo de proponer la renovación a fondo a la Suprema Corte, como en su momento lo hizo Ernesto Zedillo para reducir a once el número de ministros. Podría, si se lo propusiera, jubilar a quienes ingresaron al máximo tribunal en el apogeo del neoliberalismo, cuando reinaban los presidentes a quienes, sin duda, intentarían salvar de ser sometidos a consulta popular.
Como José Fernando Franco González Salas, quien ingresó a propuesta del presidente Fox; como Arturo Zaldívar, José María Pardo Rebollar, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Luis María Aguilar Morales y Alberto Gelacio Pérez Dayán, propuestos por Calderón; y Norma Lucía Piña Hernández y Javier Laynez, por Peña Nieto.
En esta circunstancia, quienes entre sus iguales de la Corte se colocaron en el ojo del huracán fueron los ministros que llegaron al máximo tribunal a propuesta del presidente López Obrador: Yazmin Esquivel, Margarita Ríos Farjat y Juan Luis González Alcántara Carrancá. ¿Cómo votarían? (continuará).
Vía: Tabasco HOY
