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enero 12, 2026

Voces

Quintana Roo está preparado: sargazo, gestión responsable y certeza para el Caribe mexicano

En Quintana Roo hay un mensaje claro para la ciudadanía, el sector turístico y quienes nos visitan: el Estado está preparado para gestionar el arribo de sargazo con orden, ciencia y capacidad operativa. El gobierno que encabeza la Gobernadora Mara Lezama no improvisa ni minimiza un fenómeno ambiental complejo; lo enfrenta con responsabilidad, coordinación y resultados comprobables.

El sargazo no es una sorpresa ni un asunto que se atienda a ciegas. Hoy existe planeación, monitoreo permanente y una estructura institucional que permite anticipar recales y actuar de manera oportuna. Esa es la diferencia entre la simulación del pasado y la gestión ambiental seria que distingue a la Cuarta Transformación en Quintana Roo.

Es importante decirlo con claridad: el sargazo no es un fenómeno local ni atribuible a un solo gobierno. Se trata de un reto ambiental de causas globales, vinculado al cambio climático, al calentamiento de los océanos, a la alteración de corrientes marinas y al exceso de nutrientes que llegan al Atlántico desde grandes cuencas internacionales. Ningún país del Caribe puede eliminarlo por sí solo. Pretender lo contrario es desconocer su comportamiento.

Lo que sí está en manos de los gobiernos es cómo se gestiona. Ahí es en donde México y Quintana Roo han marcado diferencia. Bajo el liderazgo de la Gobernadora Mara Lezama, y con el respaldo de la Presidenta Claudia Sheinbaum, Quintana Roo ha construido —desde la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente— una capacidad real y operativa para atender el sargazo, en coordinación con la Secretaría de Marina, los municipios, el sector turístico y la comunidad científica con trabajo en territorio y resultados medibles.

Los resultados son verificables. Tan solo en 2025 se recolectaron más de 91 mil toneladas de sargazo, se desplegaron 9.5 kilómetros de barreras de contención, brigadas en tierra y mar, y se fortaleció un sistema de atención permanente que permite proteger playas, comunidades y actividad económica. Estamos hablando de cifras, operación y presencia en territorio.

Un punto de inflexión ha sido la creación del Centro de Monitoreo Ambiental y del Sargazo, único en su tipo en América Latina. Este centro concentra información científica, seguimiento técnico y toma de decisiones operativas en tiempo real. Gracias a ello, Quintana Roo pasó de reaccionar tarde a anticipar escenarios, optimizar recursos y actuar con mayor precisión. Eso es gobernar con datos y no con ocurrencias.

Quintana Roo hoy hace México un referente regional, no porque el sargazo desaparezca —nadie serio promete eso—, sino porque existe un modelo de gestión con indicadores claros: toneladas recolectadas, capacidad de contención instalada, tiempos de respuesta, cobertura de playas monitoreadas y coordinación interinstitucional efectiva. 

A ello se suma una visión de futuro que ya está en marcha: la primera planta piloto de biogás a partir de sargazo y la decisión del Gobierno de México de reconocerlo como recurso pesquero, lo que permite su recolección en altamar y abre la puerta a un aprovechamiento ordenado. Así, el sargazo deja de ser solo un pasivo ambiental y comienza a transformarse, mediante investigaciones cientificas y responsabilidad, en una oportunidad de economía circular.

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Este enfoque responde a una convicción profunda del gobierno de la Cuarta Transformación: proteger el medio ambiente es proteger a la gente. Cuidar las playas es cuidar el empleo de miles de familias, la estabilidad del turismo y la confianza de quienes eligen Quintana Roo como destino. La Sostenibilidad del Humanismo Mexicano enfrenta los problemas con ciencia, coordinación y sentido social.

A turistas, ciudadanía y sector productivo, el mensaje es de certeza: Quintana Roo está listo. El arribo de sargazo será atendido con oportunidad, orden y responsabilidad. Desde la SEMA seguiremos liderando, junto con la Gobernadora Mara Lezama, una política ambiental que da tranquilidad, protege el territorio y demuestra que los desafíos globales se enfrentan con instituciones fuertes y decisiones firmes.

En Quintana Roo gestionamos el sargazo con seriedad, con datos técnicos y con resultados. Esa es la diferencia de un gobierno que resuelve y de los viejos gobiernos neoliberales que no construyeron soluciones.

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