Indonesia recibe alrededor de 14 millones de turistas internacionales al año y genera aproximadamente 16 a 17 mil millones de dólares en ingresos turísticos. Su visitante promedio permanece 7 a 8 noches y gasta entre 1,200 y 1,400 dólares por viaje.
Quintana Roo recibe cerca de 25 millones de visitantes anuales, entre nacionales, internacionales y cruceristas. El ingreso estimado del estado oscila entre 18 y 21 mil millones de dólares anuales.
A simple vista, pareciera que estamos arriba: más visitantes y ligeramente más ingreso total.
Pero el dato estratégico es otro:
Indonesia genera prácticamente lo mismo que Quintana Roo con casi la mitad de turistas.
La diferencia no es la playa. Es la calidad del visitante y la profundidad de la experiencia.
Indonesia estructuró su identidad como producto turístico: bodas espirituales en Bali, turismo religioso islámico, rutas culturales milenarias, wellness con narrativa ancestral. No compite por volumen. Compite por permanencia, especialización y alto valor por visitante.
La lección para Quintana Roo es clara:
No necesitamos más turistas. Necesitamos mejores turistas y estancias más largas.
¿Dónde podemos copiar modelos exitosos de Indonesia?
- Turismo espiritual estructurado. Profesionalizar la experiencia maya con estándares internacionales.
- Segmento halal y religioso global. Indonesia es líder en turismo musulmán. Nosotros podemos adaptar infraestructura y certificaciones.
- Rutas culturales integradas. No vender solo Cancún o Tulum, sino circuitos completos con narrativa.
- Bodas destino con identidad auténtica. No solo ceremonia en playa, sino ritual con significado.
- Wellness con base ancestral. Yoga, medicina tradicional, gastronomía funcional con historia.
Hoy nuestra estancia promedio ronda 5 noches.
Si la elevamos a 6 noches, el impacto económico podría superar los 3 mil millones de dólares adicionales anuales, sin aumentar un solo visitante.
Esa es la verdadera revolución turística:
No más volumen.
Más valor.
El siguiente nivel no es crecer.
Es sofisticarnos.
Quintana Roo ya es un paraíso. Ahora puede convertirse en un destino verdaderamente global.
¡Hasta la próxima semana, con nuevos retos y oportunidades!
Sin miedo a la cima, porque el éxito ya lo tenemos.
English Version
Indonesia welcomes around 14 million international tourists annually, generating approximately US$16–17 billion in tourism revenue. Visitors stay 7–8 nights on average and spend between US$1,200 and US$1,400 per trip.
Quintana Roo receives about 25 million visitors per year, including domestic travelers, international tourists, and cruise passengers. Estimated tourism revenue ranges between US$18 and US$21 billion annually.
At first glance, we appear ahead: more visitors and slightly higher total revenue.
But the strategic reality is different:
Indonesia generates almost the same revenue as Quintana Roo with nearly half the number of visitors.
The difference is not beaches. It is visitor quality and depth of experience.
Indonesia transformed identity into structured tourism products: spiritual weddings in Bali, Islamic religious tourism, millennial cultural routes, and narrative-based wellness. It does not compete on volume — it competes on specialization and value per visitor.
The lesson for Quintana Roo is clear:
We do not need more tourists. We need better tourists and longer stays.
Where should we replicate Indonesian models?
- Structured spiritual tourism.
- Halal-certified and global religious tourism segments.
- Integrated cultural circuits across the state.
- Authentic identity-driven destination weddings.
- Ancestral-based wellness positioning.
If we increase the average stay from five to six nights, incremental revenue could exceed US$3 billion annually without increasing visitor numbers.
That is the real tourism transformation:
Not more volume.
More value.
Until next week, with new challenges and opportunities!
Fearlessly reaching the top, because we already have success.
X: @Oigres14 | IG: @sergioleoncervantes | Mail: sergioleon@sergioleon.mx

