Síguenos

¿Qué estás buscando?

febrero 15, 2026

Voces

Halal: Abrir el Caribe al Mundo | Halal: Opening the Caribbean to the World

En un estado donde el 85% de nuestra economía depende del turismo, ignorar nuevos mercados no es prudencia: es vulnerabilidad.

Mientras Quintana Roo sigue mirando casi exclusivamente hacia Estados Unidos y Canadá, el mundo musulmán mueve más de 140 millones de viajeros internacionales al año. Ese mercado existe, crece y tiene reglas claras. Y una palabra clave: halal.

Halal significa “permitido” en árabe. No es ideología, no es imposición religiosa, no es cambiar nuestra identidad. Es una certificación que garantiza que alimentos y procesos cumplen con normas básicas del Islam: ausencia de cerdo y alcohol en alimentos, higiene controlada y trazabilidad clara. Nada más. Pero tampoco nada menos.

Para un viajero musulmán, la certificación halal representa confianza. Y en turismo, la confianza define la compra.

Indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo —280 millones de habitantes— tiene una clase media creciente que viaja cada vez más. Lo mismo ocurre con Malasia, Emiratos Árabes Unidos y otras economías islámicas dinámicas. No buscan transformar destinos; buscan sentirse respetados.

¿Qué necesitan? Restaurantes certificados, cocinas sin contaminación cruzada, opciones familiares, espacios dignos para oración y personal capacitado. Quintana Roo no tendría que reinventarse. Solo tendría que adaptarse estratégicamente.

El mercado halal global supera los 2 billones de dólares anuales. El turismo musulmán crece por encima del promedio mundial y su gasto familiar es elevado. Captar apenas una fracción mínima de ese flujo significaría millones de dólares adicionales, mayor diversificación y menor dependencia de ciclos económicos externos.

Más negocios certificados generan más posicionamiento. Más posicionamiento atrae más rutas. Más rutas traen inversión.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Halal no es religión. Es competitividad.

Quintana Roo ya es un paraíso. Ahora puede convertirse en un destino verdaderamente global.

¡Hasta la próxima semana, con nuevos retos y oportunidades!

Sin miedo a la cima, porque el éxito ya lo tenemos.

X: @Oigres14 | IG: @sergioleoncervantes | Mail: sergioleon@sergioleon.mx

English Version

In a state where 85% of the economy depends on tourism, ignoring new markets is not prudence — it is vulnerability.

While Quintana Roo continues to focus primarily on the United States and Canada, the Muslim world generates more than 140 million international travelers every year. This market is real, expanding, and structured around a key concept: halal.

Halal means “permissible” in Arabic. It is not ideology, nor religious imposition, nor a change in cultural identity. It is a certification system ensuring that food and processes comply with Islamic standards: no pork or alcohol in food, controlled hygiene, and clear traceability. Nothing more — but certainly nothing less.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

For Muslim travelers, halal certification represents trust. And in tourism, trust drives purchasing decisions.

Indonesia, the world’s largest Muslim-majority country with 280 million people, has a rapidly growing middle class traveling abroad. The same applies to Malaysia, the United Arab Emirates, and other dynamic Islamic economies. They are not seeking to change destinations; they are seeking respect.

What do they require? Certified restaurants, separated kitchen processes, family-oriented environments, dignified prayer spaces, and trained staff. Quintana Roo would not need reinvention — only strategic adaptation.

The global halal economy exceeds 2 trillion USD annually. Muslim tourism grows faster than the global average and typically travels in high-spending family groups. Capturing even a small fraction of this flow would mean millions in additional revenue, diversification, and reduced dependency on external economic cycles.

More certified businesses create positioning. Positioning attracts routes. Routes bring investment.

Halal is not religion. It is competitiveness.

Quintana Roo is already a paradise. Now it can become a truly global destination.

Until next week, with new challenges and opportunities!

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Fearlessly reaching the top, because we already have success.

X: @Oigres14 | IG: @sergioleoncervantes | Mail: sergioleon@sergioleon.mx

Te puede interesar