Roberto L / Grupo Cantón
Comerciantes informales enfrentan jornadas largas e incertidumbre ante la falta de empleo formal.
Tulum.- La venta ambulante continúa como una de las principales formas de subsistencia para decenas de personas en Tulum. Todos los días salen a las calles para generar ingresos básicos.
Un ejemplo es un comerciante que vende kiwis en la vía pública. Su puesto se ubica sobre la avenida José Canché, una zona con alto flujo peatonal. El vendedor explicó que depende totalmente de sus ventas diarias. No cuenta con un ingreso fijo ni con prestaciones laborales.
“Vivo del día a día”, expresó. Señaló que sus ganancias varían según el flujo de personas, el clima y la situación económica. Cada jornada representa un nuevo reto para el comerciante. Primero debe conseguir el producto a un precio accesible.
Después, necesita vender lo suficiente para cubrir gastos básicos. Entre ellos se encuentran alimentación, renta y transporte. El comerciante indicó que el trabajo implica largas horas en la calle. Además, enfrenta la preocupación constante por posibles operativos.
Destacó que muchas personas en esta actividad provienen de otros municipios o estados. La venta ambulante se vuelve una alternativa ante la falta de empleo formal.
A pesar de las dificultades, afirmó que trabajar en la calle es una forma honesta de salir adelante. Esta actividad le permite generar ingresos inmediatos.
Historias como esta reflejan la realidad del comercio informal en Tulum. El sector sigue creciendo en un municipio con fuerte dinamismo turístico. Esta situación evidencia la necesidad de políticas públicas. El objetivo es mejorar las condiciones laborales y sociales de quienes dependen del ingreso diario.

