Roberto Lemus/Grupo Cantón
La sobreoferta de departamentos y la baja en la demanda en Tulum marcan una etapa de ajuste en el mercado inmobiliario, especialistas consideran una oportunidad estratégica para inversionistas.
Tulum.- El mercado inmobiliario en Tulum enfrenta actualmente un escenario marcado por la alta disponibilidad de departamentos y una disminución en la demanda de compra, situación que, de acuerdo con especialistas del sector, lejos de representar una crisis, refleja una etapa de ajuste que podría beneficiar a inversionistas.
Manuel Cano, socio director de la agencia Conecta y asesor inmobiliario, explicó que este panorama es resultado del crecimiento acelerado que registró el destino en años recientes, impulsado principalmente por capital nacional y extranjero. Este desarrollo propició la construcción de numerosos proyectos, lo que hoy se traduce en una amplia oferta de propiedades.
“El crecimiento acelerado del sector inmobiliario en Tulum hizo posible que hoy exista una alta oferta. Muchas inversiones que llegaron anteriormente han construido esta realidad que estamos viviendo”, señaló.
No obstante, el especialista descartó que se trate de una crisis en el sector. Indicó que el mercado atraviesa una fase de transformación y maduración, en la que se están redefiniendo las condiciones de operación. “No es una etapa de crisis, es una etapa de evolución en la que el mercado se está depurando y volviéndose más estratégico”, afirmó.
En este contexto, Cano explicó que la sobreoferta ha generado un entorno más competitivo, lo que abre la posibilidad de negociar mejores condiciones de compra. Esto, dijo, permite a los inversionistas acceder a una mayor variedad de opciones y precios más ajustados.
“Si bien hay mucha oferta y poca demanda, esto hace el mercado más competitivo. Para quien sabe invertir, este es un momento real de oportunidad en Tulum”, puntualizó.
El asesor destacó que el perfil del inversionista también ha cambiado en comparación con años anteriores. Actualmente, existe mayor interés en proyectos consolidados y con certeza jurídica, dejando atrás la compra en preventa como práctica predominante.
“Hoy el inversionista revisa la legalidad de la propiedad, busca desarrollos establecidos y analiza la documentación antes de tomar una decisión”, explicó.
Asimismo, reconoció que el ajuste en los precios de las propiedades ha contribuido a incrementar el atractivo del mercado, al ofrecer condiciones más accesibles para quienes buscan adquirir un inmueble.
En relación con antecedentes de fraudes inmobiliarios en la región, Cano subrayó la importancia de verificar la profesionalización de los asesores. Indicó que instancias como la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus) impulsan la certificación mediante matrícula inmobiliaria, lo que brinda mayor certeza a los compradores.
Finalmente, señaló que las nuevas exigencias del mercado han provocado la salida de actores que no cumplen con los estándares actuales. “El mercado hoy exige mayor preparación y profesionalización. Quien no cumple con estas condiciones, simplemente queda fuera”, concluyó.

