Paloma Wong / Grupo Cantón
Fieles recibieron al nuevo Obispo de Quintana Roo, Monseñor Salvador González, durante su primera misa en la iglesia San Pedro y San Pablo.
Chetumal.- Cientos de personas asistieron este sábado a recibir al obispo de la Prelatura Cancún-Chetumal, Salvador González, quién ofreció su primera misa en la capital del Estado, tras su nombramiento en Quintana Roo.
La bienvenida inicio en la glorieta de los Niños Héroes, donde la danza Guadalupana, grupos religiosos y la banda de guerra de la escuela Hidalgo ya aguardaba su llegada.
Su arribo la hizo en un turibus, del cual descendió y camino con dirección a la iglesia San Pedro y San Pablo, al llegar un grupo de niños y niñas lo recibieron con unas palabras y flores blancas, como muestra del cariño de quién hoy es el Obispo de Quintana Roo.
En entrevista con los medios de comunicación, Monseñor Salvador González, dijo que la iglesia católica tiene como objetivo trabajar fortalecer a la familia y sobre todo con las nuevas generaciones para la transmitir la Fé, pues está es necesario para disminuir los actos que hoy preocupan no solo al estado, sino que al país.
“La base de todo para que el tejido social sea transformado es la familia y hay que fortalecer mucho el trabajo con la familia y las nuevas genneraciones. El trabajo intenso en la transmisión de la fé que esta llena de principios y valores, que comunicandolos y transmitiendolos podemos evidentemente a transformar ese tejido que son las familias”.
En el marco de su llegada, expresó sentirse contento de reunirse con la feligresía de Diócesis, pues reconoció que no todos pudieron estar presentes, por eso es significativo e importante estar en esta parte del Estado.
Asimismo indicó el mensaje es de esperanza y alegría para todos los mexicanos; además de que todos son constructores de paz y para los países en guerra mencionó que es momento de pedir por ellos y tenerlos en oración y pidieron que esto se acabe.
Monseñor Salvador González adelantó que le dará continuidad al trabajo de sus antecesores y poder fortalecer los cimientos y las columnas que ellos pusieron en su momento.
Durante la homilía, agradeció la presencia de la gobernadora del Estado, Mara Lezama, así como de su hermana Verónica Lezama; y recordó que en esta segunda semana de cuaresma es momento de “escucha y ayuno”, es decir escuchen “esta es la invitación en este tiempo de cuaresma, a fortalecer, a crecer en esa disposición para escuchar al Señor y abrir realmente el corazón para coger su palabra, porque no es sino a través de la escucha del Señor que podemos darle fuerza a nuestros propios procesos de conversión”, aseveró.

