Redacción / Grupo Cantón
Mientras Cancún registra crecimiento inmobiliario, en Chetumal la inversión se frena por baja rentabilidad y restricciones normativas.
Cancún.— El mercado inmobiliario de Quintana Roo muestra un panorama dividido durante el primer trimestre del año: mientras en Cancún la prioridad es brindar certeza jurídica ante el auge del sector, en Chetumal persiste la preocupación por la falta de rentabilidad para grandes desarrolladores.
La inversión inmobiliaria se ha estancado en el sur del estado tras la conclusión del Tren Maya, debido a que las densidades de construcción en los terrenos disponibles no cumplen con las expectativas de inversión, señaló Eduardo Marzuca Ferreiro, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
Cancún mantiene crecimiento inmobiliario
En contraste, en el norte de la entidad se ofertan alrededor de 200 desarrollos habitacionales, comerciales y turísticos en Cancún, reflejando el dinamismo del sector, que mantiene un crecimiento del 13 por ciento, indicó Dafnee Fuentes Trujillo, presidenta de la AMPI.
En entrevista, explicó que el panorama para este año es positivo, ya que, del total de proyectos comercializados, 25 corresponden al presente ejercicio, lo que confirma que Quintana Roo continúa siendo un importante polo de atracción para inversiones, generando empleo y desarrollo económico.
Asimismo, destacó que, aunque la AMPI no es una autoridad reguladora, cuenta con un Comité de Desarrollo encargado de verificar que cada proyecto cumpla con permisos y lineamientos, con el objetivo de brindar certeza a inversionistas y evitar fraudes o irregularidades.
“Todos los desarrollos que comercializa la AMPI pasan por un proceso de revisión; si cumplen con las normas y permisos, se autoriza su promoción por parte de los agremiados”, explicó.
Chetumal enfrenta estancamiento
Por su parte, en Chetumal, Marzuca Ferreiro señaló que en zonas como la Costa Maya existe interés de inversionistas que reconocen el potencial del destino, pero que finalmente no concretan proyectos debido a las restricciones normativas en densidad de construcción.
Indicó que la actividad inmobiliaria en el sur se encuentra prácticamente detenida, influida también por el entorno económico local.
“Muchos inversionistas ven las bondades de la región, pero no logran desarrollar proyectos rentables bajo las condiciones actuales”, afirmó.
Finalmente, recordó que el auge reciente estuvo vinculado a la construcción del Tren Maya, que generó flujo económico durante dos años; sin embargo, tras su conclusión, el mercado ha regresado a niveles previos.
No obstante, consideró que, conforme mejoren las condiciones económicas a nivel internacional, nacional y local, la inversión podría reactivarse.

