Ángel Canul / Grupo Cantón
Habitantes de las comunidades de Victoria y San Cosme denunciaron que los constantes cortes de energía eléctrica afectan la comunicación, el suministro de agua potable y sus actividades cotidianas.
Kantunilkín.- Los constantes fallos en el suministro de energía eléctrica continúan generando inconformidad entre habitantes de diversas comunidades del municipio, quienes aseguran que los apagones se han vuelto una situación recurrente que afecta sus actividades diarias y los deja prácticamente incomunicados en caso de una emergencia.
La habitante de la comunidad de Victoria, Reyna Dzib Ayala, denunció que durante este fin de semana las familias pasaron verdaderas peripecias debido a las constantes interrupciones del servicio eléctrico.
Explicó que los cortes de energía se presentan de manera frecuente y lo más preocupante es que, al quedarse sin electricidad, también pierden la posibilidad de comunicarse, ya que en la localidad únicamente cuentan con el servicio de internet mediante una empresa de wifi, por lo que cualquier falla eléctrica deja fuera de operación ese sistema.
“Lo más grave es cuando surge una urgencia y no hay manera de comunicarse, porque dependemos totalmente del servicio de wifi”, expresó la vecina, quien pidió una solución definitiva al problema.
Por su parte, José Uitzil, vecino de la comunidad de San Cosme, afirmó que en esa población los apagones también son constantes, principalmente durante los fines de semana, cuando cerca de la mitad de los habitantes se queda sin energía eléctrica.
Señaló que esta situación no sólo afecta a las familias en sus hogares, sino que también provoca interrupciones en el funcionamiento del sistema de agua potable, dejando sin el servicio a numerosos usuarios.
Los habitantes de ambas comunidades hicieron un llamado a la Comisión Federal de Electricidad para atender las fallas que se presentan de manera reiterada, ya que consideran que la deficiencia del suministro eléctrico afecta su calidad de vida y representa un riesgo al impedir la comunicación y limitar el acceso a servicios básicos.