Cozumel / Grupo Cantón
La organización advierte que el proyecto de Royal Caribbean podría causar daños severos e irreversibles en manglares, arrecifes y selvas costeras.
Cancún.- Greenpeace México emitió una alerta sobre el riesgo ambiental que enfrenta Cozumel debido al proyecto “Royal Beach Club”, impulsado por Royal Caribbean. La organización advirtió que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada por la empresa reconoce que el proyecto causaría un daño “severo, irreversible y permanente” al ecosistema de la isla.
De acuerdo con el comunicado de Greenpeace, Royal Caribbean planea concentrar a 1.4 millones de turistas al año en un área de 17 hectáreas. La organización señaló que esta presión humana es insostenible para los arrecifes y manglares, que podrían sufrir un deterioro crítico.
“El modelo de turismo depredador busca privatizar la última playa pública de la zona, lo cual desplazará la fauna silvestre y destruirá selvas costeras protegidas por la ley”, indicó Greenpeace México.
Entre los daños previstos se incluyen la reducción de selva, afectación directa a manglares, pérdida de flora nativa y disminución del hábitat de la fauna silvestre. La empresa propone reubicar algunas especies como medida de mitigación, pero el organismo ambiental calificó esta acción como insuficiente para proteger el ecosistema.
“Cozumel no es un parque temático. Es territorio vivo”, sentenció Greenpeace, reiterando la necesidad de priorizar la conservación del medio ambiente sobre el desarrollo turístico masivo.
La alerta de la organización se suma al debate sobre el equilibrio entre inversión turística y preservación ambiental. Y llama a las autoridades a evaluar con rigor los posibles impactos antes de otorgar permisos para este tipo de proyectos.

