Síguenos

¿Qué estás buscando?

marzo 03, 2026

Pequeña Cuba en Cancún: sabor y cultura caribeña en el centro

Cancún

Pequeña Cuba en Cancún: sabor y cultura caribeña en el centro

Manuel Baeza / Grupo Cantón

Las Supermanzanas 23 y 24 de Cancún se han transformado en la “Pequeña Cuba”, un corredor gastronómico donde familias cubanas ofrecen auténticos platillos de la isla, generando fusión cultural y accesibilidad para locales y turistas.

 

Cancún.- El aroma a comino, masa frita y café recién colado ha levantado un puente invisible entre La Habana y el Caribe mexicano, transformando las calles del centro en un festín de nostalgia.

En las Supermanzanas 23 y 24, lo que nació como un punto de encuentro para la comunidad migrante se ha consolidado hoy como la “Pequeña Cuba”, un corredor gastronómico donde el sabor auténtico y los precios bajos detienen el tiempo.

Este enclave culinario, ubicado a unos pasos de la Terminal de Autobuses, ofrece una alternativa real frente a los elevados costos de la zona hotelera.

Aquí, familias cubanas operan pequeños locales que preservan sus raíces a través de porciones generosas de “Congrí” y ropa vieja, permitiendo que tanto trabajadores locales como turistas descubran la verdadera esencia de la cocina casera de la isla.

La oferta es tan variada como irresistible: desde la icónica pizza cubana de borde crujiente y queso “quemadito”, hasta las costillas fritas y el clásico sándwich prensado con pierna de cerdo.

Para acompañar, los jugos naturales y el infaltable café “cortadito” completan una experiencia que apela directamente al paladar y al bolsillo de quienes transitan por la zona fundacional.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Más allá de la comida, el sector se ha convertido en un fenómeno social y cultural.

Los precios económicos han permitido que los cancunenses integren platillos cubanos a su dieta diaria, creando un mestizaje único en Quintana Roo.

La atmósfera se envuelve en el acento caribeño y música que escapa de los locales, convirtiendo a las calles en una burbuja de convivencia internacional.

Esta zona representa un testimonio vivo de la fusión cultural que define al Cancún moderno.

No se trata solo de un corredor comercial, sino de un espacio donde la identidad se cocina a fuego lento, demostrando que la gastronomía es el lenguaje más efectivo para unir a dos naciones que comparten el mismo mar.

 

“Aquí no solo vendemos comida, vendemos un pedacito de nuestra tierra. Queremos que el mexicano pruebe el verdadero sazón cubano sin que le duela el bolsillo”, afirma uno de los locatarios, mientras sirve un plato humeante que evoca los barrios de la isla.

 

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Te puede interesar