Manuel Baeza / Grupo Cantón
El secretario de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo, Óscar Rébora, confirmó que se analiza la instalación de una barrera de contención de hasta 1.5 kilómetros en Playa Coral.
Cancún.- El Caribe Mexicano libra una batalla anual contra la “marea marrón”, y esta temporada el foco de atención se traslada a la zona de Cancún para proteger sus arenales.
El secretario de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo, Óscar Rébora, confirmó que se analiza la instalación de una barrera de contención de hasta 1.5 kilómetros en Playa Coral, un punto crítico debido a la frecuencia de los recales y su importancia como espacio público para la ciudadanía.
Aunque las corrientes marinas en Cancún complican técnicamente el uso de mallas, la dependencia estatal ha priorizado este polígono para mitigar el impacto ambiental y social.
Rébora detalló que ya se han desplegado 6,600 metros de barrera en municipios vecinos como Puerto Morelos, Solidaridad y Tulum, mientras se espera la llegada de 5 kilómetros adicionales de material para reforzar la estrategia estatal antes del pico de la temporada.
El funcionario vinculó el fenómeno directamente con el cambio climático y el aumento de la temperatura en los océanos, señalando que la biomasa flotando en el Atlántico ha pasado de 50 a 60 millones de toneladas en el último año.
Ante este escenario, el Gobierno de Quintana Roo ha adelantado la instalación de anclajes y la coordinación con la Secretaría de Marina para evitar que los recales masivos tomen por sorpresa a los destinos turísticos.
Respecto al impacto en la industria, el secretario descartó que el arribo del alga afecte la ocupación hotelera durante este año de alta afluencia internacional.
Sostuvo que el estado cuenta con un monitoreo constante y una oferta diversificada que incluye selvas y cenotes, asegurando que
Quintana Roo es hoy un destino maduro capaz de resistir las complicaciones logísticas que el clima y las corrientes puedan imponer en la costa.
Playa Coral, conocida también como el Mirador II en el km 25 de la zona hotelera de Cancún, es la primera playa 100% pet-friendly certificada en la ciudad.

