Manuel Baeza / Grupo Cantón
La atención psicológica refleja secuelas persistentes del COVID-19 en mujeres, adolescentes y familias de Quintana Roo.
Cancún.- El acompañamiento emocional se consolidó como el servicio más solicitado en el Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM) Cancún, informó su directora, Irma González Neri.
La funcionaria explicó que esta alta demanda refleja las profundas afectaciones que dejó la pandemia de COVID-19 en la salud mental de la población.
El área de acompañamiento emocional inició operaciones en marzo de 2020. Su arranque coincidió con el inicio de la emergencia sanitaria.
Desde entonces, el CIAM atendió de forma inmediata casos graves de violencia y crisis emocionales. Esto ocurrió incluso antes de concluir su manual operativo y protocolos internos.
Durante los primeros meses de confinamiento, el 80 por ciento de las personas atendidas fueron mujeres. Muchas enfrentaron un aumento de riesgos dentro de sus propios hogares.
El panorama incluyó violencia sexual contra niñas y niños. También se registraron casos de violencia psicológica, económica y patrimonial.
Además, el personal detectó duelos por fallecimientos, estrés crónico y depresión profunda. De forma preocupante, aumentaron los intentos de suicidio, sobre todo entre adolescentes.
Los registros del CIAM indican que ocho de cada diez casos de violencia ocurrieron al interior del hogar. Asimismo, el 100 por ciento de las personas atendidas sufrió violencia psicológica.
Este tipo de violencia dejó efectos persistentes con el paso de los años. Un diagnóstico aplicado en 2023 en preparatorias de la región confirmó secuelas duraderas en adolescentes.
Entre ellas destacan mayor enojo, inseguridad e indiferencia emocional. También se observó menor creatividad y un aumento en el consumo de alcohol y sustancias.
Durante 2025, cada usuaria o usuario recibió hasta diez sesiones individuales de acompañamiento emocional. Además, 245 personas participaron en intervenciones grupales.
El 90 por ciento de quienes accedieron al servicio nunca había recibido apoyo psicológico profesional. Del total, el 63 por ciento fueron mujeres.

