Carlos Martínez / Grupo Cantón
El predio Chenzubul, en Playa del Carmen, pasó de ser un desarrollo inmobiliario a un bastión ambiental gracias a la lucha ciudadana por proteger manglares.
Playa del Carmen.-Lo que alguna vez estuvo al borde de convertirse en un complejo de departamentos de lujo hoy resiste como uno de los últimos bastiones naturales del Caribe mexicano. El predio Chenzubul, ubicado en la colonia Colosio, ha pasado de ser un proyecto inmobiliario a símbolo de resistencia ambiental gracias a la lucha encabezada por Rodrigo Garcidueñas y el colectivo Pulmón Verde PDC.
Hace 20 años, este terreno de alrededor de 40 hectáreas frente al Mar Caribe fue impactado por el inicio de obras para la construcción de departamentos exclusivos, impulsados por Cantex Enterprises S.A. de C.V., cliente canadiense de Desarrolladora de la Riviera Maya, Derimaya, Sin embargo, la intervención ciudadana cambió el rumbo del proyecto, la asociación civil Moce Yax Cuxtal A.C., junto con Garcidueñas denunció las afectaciones a los manglares, ecosistemas protegidos bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT, logrando la clausura de la obra.
Tras la suspensión del desarrollo, inició un proceso de regeneración natural. Con el tiempo, los manglares volvieron a brotar, consolidando al predio Chenzubul como un ecosistema en recuperación. Fue entonces cuando Garcidueñas formalizó el colectivo Pulmón Verde PDC, impulsando acciones ciudadanas para la restauración y protección de la biodiversidad en la zona.
“El manglar es vida”, sostiene el activista, al destacar que estos ecosistemas no solo albergan una amplia diversidad de especies, sino que también funcionan como barreras naturales ante huracanes y ciclones, protegen las dunas costeras y sirven como zonas de reproducción para la fauna marina. Además, subraya su papel clave en la mitigación del cambio climático, al almacenar hasta cinco veces más carbono por hectárea que los bosques tropicales.
No obstante, la defensa del predio no ha estado exenta de riesgos. Garcidueñas denuncia que ha sido objeto de amenazas y ataques a su integridad por parte de intereses inmobiliarios y empresariales que buscan apropiarse de partes del terreno, dijo -Ellos se disfrazan de amigos y después dan a relucir sus verdaderas intenciones económicas-. A pesar de ello, afirma que continuará promoviendo la participación ciudadana para preservar este espacio natural.
Actualmente, el predio Chunzubul es considerado propiedad federal tras su expropiación durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en el marco del denominado decreto para la colonia Colosio. Por ello, el objetivo de Rodrigo Garcidueñas es lograr su reconocimiento formal como área natural protegida a nivel federal. -Continuaremos buscando la forma de cuidar y preservar este predio en su estado biológico natural, ya que es el último espacio de zona costera en Playa del Carmen sin el impacto hotelero-.
Originario de Michoacán y con más de dos décadas residiendo en Playa del Carmen, Rodrigo Garcidueñas se ha convertido en una de las voces más visibles en la defensa del territorio. Para él y quienes lo acompañan, la lucha por Chenzubul no es solo ambiental, sino también una batalla por el futuro de la ciudad, -Queremos que nuestros hijos puedan disfrutar de este ecosistema natural, para que puedan conocer en realidad como era la ciudad de Playa del Carmen en sus históricos inicios-.

