Carlos Martínez / Grupo Cantón
El icónico árbol de amate en la calle 38 presenta daños estructurales que podrían representar un riesgo para peatones y turistas, advierten especialistas.
Playa del Carmen.- El emblemático árbol de amate ubicado en la calle 38 de Playa del Carmen presenta un deterioro estructural que podría derivar en un riesgo para peatones y visitantes, al comenzar a partirse en dos debido a la falta de desarrollo de sus raíces de soporte.
De acuerdo con Wolf, especialista en arboricultura y promotor del diseño original de esta vialidad, el problema se originó porque algunas raíces fueron cortadas para respetar el espacio de una banca utilizada por turistas para descanso y fotografías, lo que ha impedido que el árbol genere el anclaje natural necesario para sostener sus ramas.
El experto explicó que existen alternativas para mitigar el problema sin comprometer el valor paisajístico del sitio. Entre ellas, retirar la banca para permitir el crecimiento natural de las raíces, o implementar un sistema de amarres que aproveche la propia estructura del árbol para formar un arco hacia el otro lado de la calle, distribuyendo así su peso.
No obstante, subrayó que cualquier intervención requiere la participación del Ayuntamiento, particularmente de las áreas de mantenimiento urbano y medio ambiente, a fin de ejecutar una solución técnica adecuada.
Mientras tanto, advirtió que el árbol representa un potencial peligro, ya que existe la posibilidad de que alguna de sus partes se desprenda en cualquier momento, lo que podría poner en riesgo a la ciudadanía y a los turistas que transitan por esta concurrida zona.

