Noche de rábanos: una tradición navideña en Oaxaca

"La Noche de Rábanos", donde horticulores y artesanos dan vida a figuras creativas en tubérculos, flor inmortal y totonoxtle.

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En la Ciudad de Oaxaca de Juárez hay una celebración única en la víspera de Navidad, el 23 de diciembre: “La Noche de Rábanos”, donde horticulores y artesanos dan vida a figuras creativas en tubérculos, flor inmortal y totonoxtle.

La exhibición de las obras que producen las “manos mágicas” de los participantes no se observa en ninguna otra parte del Estado y del país.

La celebración de la Noche de Rábanos comienza con la cosecha de los tubérculos en el vivero del Tequio, ubicado en el municipio de Santa Cruz Xoxocotlán. A temprana hora asisten los horticultores participantes a desenterrar los rábanos cuyas figuras naturales sirven para dar vuelo a su imaginación.

Aquí se encontraron participantes de mas de 30 años en la celebración que se realiza desde 1989 en la ciudad de Oaxaca de Juárez y otros que lo hacen por primera vez.

Originario de San Sebastián Ocotlá, comunidad ubicada a hora y media de la ciudad capital, a sus 62 años don Florencio Serafín Muñoz todavía tiene fuerzas para participar; ha sido ganador por lo menos una decena de veces en distintas categorías.

A lo largo de 34 años ha visto una serie de cambios a esta celebración, pues en sus inicios los horticultores sembraban sus propios rábanos y desde sus comunidades traían sus propios materiales para poder exhibir sus obras; hoy en día, el gobierno del estado y el municipio de Oaxaca de Juárez les proporcionan desde la cosecha hasta stands dignos para dar a conocer sus esculturas a los miles de turistas que vienen exclusivamente a ver las obras creativas.

“Vengo participado del 82 a la fecha; he ganado  dos que diez premios”, dice don Seferino, pues para él es un honor que varias de sus obras se encuentren en el archivo de la historia de Oaxaca.

Para don Serafín este concurso es parte de una tradición que lo motiva, sobre todo por las nuevas generaciones que traen nuevas ideas y formas para realizar sus obras.

“Este año me voy a basar a las reglas que señala el jurado, voy a esculturar mis rábanos porque en los últimos dos años no gané nada derivado de que muchos ya lo hacen así, les dan forma y no respetan la figura original, pero también voy a seguir haciendo estas figuras para que conozcan cómo se hacían inicialmente”.

Mauricio Vázquez, un joven de 23 años, se alista para participar por primera vez en la categoría libre; su obra la titulará “Agave de Fuego”, para hacer conciencia sobre la crisis que atravieza la producción de agave en el estado, pues hoy hay una escasez de este ingrediente principal para la elaboración del mezcal.

“El mezcal esta atravesando una crisis en este momento por la sobredemanda existente, tenemos que hacer un poquito de conciencia a través de otra tradición que es oaxaqueña, esto es muy bonito”, dice Mauricio, originario de la centro de la ciudad.

Cosechan 14 toneladas

Durante la tradicional cosecha de rábanos, donde participaron  hombres, mujeres y niños, se recolectaron 14 toneladas de tubérculos de la variedad Bartender y Champion, que serán utilizados en la creación de figuras “mágicas”, en la Noche de Rábanos que se exhibirán en el Zócalo de la ciudad.  Algunas hortalizas llegan a pesar hasta 15 kilógramos.

En esta actividad se  inscribieron 143 concursantes para  figuras de rábanos gigantes,  flor inmortal y totomoxtle.

120 edición de la Noche de Rábanos

Este 23 de diciembre, víspera de Navidad, el Zócalo de la capital oaxaqueña será invadido de figuras creativas que reflejan las tradiciones, cultura y visión de artesanos elaboradas por sus  manos mágicas.

Se trata de la 120 edición de la celebración de la Noche de Rábanos en la ciudad de Oaxaca de Juárez, un festejo nacido y creado en la capital, donde resalta la participación de hortelanos que exponen su creatividad e imaginación en los vegetales (rábanos), que ellos mismos cosechan.

Esta celebración ha dado un distintivo especial, único y de realce a la ciudad de Oaxacade Juárez, pues en ningún otro estado del país hay un festejo similar a este.

A finales del siglo XIX, en 1989, con la llegada a la presidencia municipal de Francisco Vasconcelos surgió la propuesta al gobernador en turno, Martín González que se llevara cabo un evento con motivo de las fiestas navideñas.

“En ese entonces la Iglesia católica tenía establecido que estas fechas eran de vigilia, no se comía carne, y esto lo llamaban la vigilia de Navidad, por lo que se hacían platillos variados a base de hortalizas y verduras; los hortelanos ponían un mercado en la capilla del hoy hotel Camino Real para vender sus productos, de ahí que nació la idea de un evento dedicado a su participación”, contó en su momento el ex cronista de la Ciudad Rubén Vasconcelos Beltrán, quien falleció en junio del 2016.

Vasconcelos Beltrán, comentó que participaron hortelanos de Trinidad de las Huertas, Consolación, parte sur del Exmarquezado que era la gente dedicada al campo, “así se hizo el evento que tuvo tal éxito y asistencia que esta exhibición se repitió año con año, a la fecha que es una fiesta conocida a nivel nacional e internacional”.

Años después artesanos de San Antonio Castillo Velasco pidieron participación con la Flor Inmortal y durante el periodo de gubernatura de Heladio Ramírez en 1992 se acercaron otros artesanos para que se incluyera el totomoxle común,( blanco), lo cual resultó todo un éxito, posterior se incluyó el totomoxle manchadito y poco después el decorado.

Así se creo esta fiesta que recibe a miles de espectadores cada año en la plancha del Zócalo de Oaxaca.