Redacción / Grupo Cantón
Miles de ciudadanos reclaman soluciones y el fin del régimen teocrático, mientras las fuerzas de seguridad reprimen las movilizaciones
Irán.- Durante los últimos días, Irán ha sido escenario de múltiples protestas en diversas ciudades, motivadas por una crisis económica que se agrava con la inflación descontrolada y la depreciación del rial, su moneda nacional.
Miles de ciudadanos enfrentan carencias diarias mientras las autoridades, en lugar de ofrecer soluciones, priorizan la represión ante cualquier acto de protesta.
Protestas y enfrentamientos
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 en Teherán, organizadas por comerciantes que exigían regulación frente al aumento de precios y el colapso de la moneda.
Con el paso de las semanas, las protestas se expandieron por casi todo el país, provocando enfrentamientos entre ciudadanos y fuerzas de seguridad que han dejado decenas de afectados.
Hasta el momento no se conoce el número exacto de víctimas, pero la ONG Iran Human Rights (IHR) reporta al menos 45 manifestantes fallecidos, incluidos ocho menores.
El gobierno ha impuesto un corte de internet a nivel nacional, dificultando la difusión de las demandas y contribuyendo a la censura de información.
Demandas contra la dictadura
Tras casi dos semanas de manifestaciones, miles de iraníes no solo reclaman soluciones económicas, sino también el fin del sistema teocrático chiita, coreando consignas como “muerte al dictador”.
El líder iraní, el ayatolá Alí Khamenei, advirtió que no cederá ante las movilizaciones, calificando a los manifestantes de “vándalos” y acusándolos de actuar en favor de intereses estadounidenses.
Desde la muerte de la joven Mahsa Amini en 2022, el país no había vivido movilizaciones de esta intensidad.
Las actuales protestas coinciden con un momento delicado para Irán, debilitado por su guerra con Israel y los golpes sufridos por sus aliados regionales.
Tensiones con Estados Unidos e Israel
Las protestas han elevado la tensión entre Teherán y Washington.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que Estados Unidos intervendría si Irán reprime violentamente a manifestantes pacíficos, mientras altos funcionarios iraníes, incluido el comandante en jefe del Ejército Amir Hatami, calificaron las declaraciones como una amenaza y advirtieron que responderán a cualquier intervención.
Ali Larijani, expresidente del Parlamento y secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó que la injerencia estadounidense podría generar caos en la región y afectar los intereses de EE. UU.
Por su parte, Khamenei acusó a Trump de tener “las manos manchadas de la sangre de más de mil iraníes” y advirtió que será “derrocado próximamente”.
El conflicto también recibió pronunciamientos internacionales.
El hijo exiliado del último sah de Irán solicitó al presidente Trump una intervención urgente para frenar los enfrentamientos que sacuden al país y que no parecen tener un final cercano.

