Redacción / Grupo Cantón
León XIV explicó que la ceniza impuesta a los fieles permite “sentir” el peso de un planeta golpeado por la guerra, la injusticia y la degradación ambiental.
Ciudad del Vaticano.- En su primer Miércoles de Ceniza como pontífice, Papa León XIV lanzó una advertencia contundente sobre las “estructuras de pecado” que atraviesan la política, la economía y la religión en “un mundo que arde”.
Durante la homilía que marca el inicio de la Cuaresma, el Papa explicó que la ceniza impuesta a los fieles permite “sentir” el peso de un planeta golpeado por la guerra, la injusticia y la degradación ambiental.
León XIV habló de ciudades desintegradas por los conflictos armados, de las “cenizas del derecho internacional” y de ecosistemas enteros devastados, así como de la pérdida del pensamiento crítico y de la sabiduría ancestral.
El pontífice, elegido en mayo de 2025 tras la muerte de Francisco, inició la jornada con la tradicional procesión en la colina romana del Aventino, entre San Anselmo y la basílica de Santa Sabina.
En ese templo histórico presidió el rito de la imposición de la ceniza, donde llamó a la Iglesia a “hacer comunidad” y a abrirse a los jóvenes, sin caer —dijo— en nacionalismos agresivos ni excluyentes.
León XIV subrayó que el mal no proviene de enemigos externos, sino que “ha entrado en los corazones”, por lo que pidió asumirlo con “valiente responsabilidad”, incluso cuando se manifiesta en estructuras económicas, políticas o religiosas.
También lamentó la falta de autocrítica en personas e instituciones y destacó que muchos jóvenes perciben con claridad la necesidad de una vida más justa y de cambios profundos en la Iglesia y en el mundo.
Al concluir la homilía, el Papa recibió la ceniza de manos del cardenal Angelo De Donatis, antes de imponerla a otros purpurados y clérigos presentes en la celebración.

