Redacción / Grupo Cantón
El senador se convierte en el encargado de gestionar los recursos estratégicos del país y liderar un plan de transición política.
Washington.- Marco Rubio fue designado por la administración de Donald Trump como supervisor de los activos estratégicos de Venezuela. Su rol incluye asegurar que los ingresos petroleros se administren con transparencia y utilizados para apoyar necesidades humanitarias. La designación surge tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Nueva York, donde enfrentan cargos federales por narcotráfico y terrorismo.
Rubio detalló que su plan se divide en tres fases: primero, estabilizar el país; segundo, permitir la entrada de empresas extranjeras a la industria energética; y tercero, apoyar una transición política ordenada. Esto contempla procesar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo en refinerías internacionales y garantizar que las ganancias se utilicen para programas sociales y humanitarios.
El senador aclaró que Estados Unidos no tomará control administrativo de Venezuela. La supervisión se centrará en la cuarentena petrolera y sanciones para presionar cambios políticos. Rubio enfatizó que la medida busca proteger recursos clave mientras se impulsa una transición segura y planificada, sin intervención directa en la gobernanza diaria del país.
La estrategia de Rubio refleja un enfoque de gestión técnica y política al mismo tiempo. Su papel combina control financiero, coordinación internacional y presión diplomática. Se espera que la supervisión de activos venezolanos se convierta en un instrumento central para garantizar estabilidad y facilitar el ingreso de inversión extranjera en el sector energético.
Con esta designación, Marco Rubio se perfila como figura clave en la política estadounidense hacia Venezuela, liderando la aplicación de sanciones y la administración de recursos estratégicos en un momento crítico para la región.

