Redacción / Grupo Cantón
La crisis en Cuba escaló a una emergencia logística que obligó a la intervención internacional, con apoyo humanitario de México y posible suministro energético de China para evitar el colapso aéreo.
La situación en la isla ha trascendido los márgenes de una crisis económica convencional para transformarse en una emergencia logística de gran calado. Este martes, la mirada internacional se posó sobre la vulnerabilidad de la nación caribeña; que hoy sobrevive gracias a dos frentes de ayuda crítica: el soporte energético de China y el auxilio humanitario de México.
El cielo cubano en riesgo: El auxilio de Beijing
La noticia más alarmante de las últimas horas es la inminente parálisis de los aeropuertos cubanos debido a la falta de combustible para aviación. Ante este escenario, que amenaza con aislar por completo a la isla, el gobierno de China se ha declarado listo para intervenir.
La cancillería china informó que, están diseñando un plan de suministro de turbosina para garantizar que los vuelos internacionales no se detengan. Beijing ha enfatizado que este apoyo busca estabilizar la conectividad aérea, un factor vital para evitar el colapso total de la economía insular.
México y la diplomacia de los buques
Mientras China se enfoca en el aire, México ha tomado el control del apoyo por mar. El Gobierno de México, reafirmando sus lazos históricos de fraternidad, puso en marcha una operación de rescate humanitario coordinada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
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Dos buques de la Armada de México zarparon con destino a la isla cargados con toneladas de suministros esenciales. Esta ayuda no solo incluye alimentos para las familias que enfrentan el desabasto; sino también insumos médicos de primera necesidad destinados a hospitales que hoy operan bajo condiciones de extrema precariedad.
¿Por qué Cuba ha llegado a este punto de quiebre?
La crisis actual es el resultado de una “tormenta perfecta” que ha asfixiado al país en tres frentes principales:
Colapso Energético: La red eléctrica nacional es obsoleta, provocando apagones crónicos que paralizan desde la refrigeración de alimentos hasta la industria básica.
Falta de Divisas: Sin moneda extranjera, el gobierno no puede comprar petróleo en el mercado internacional, lo que ha llevado las reservas de combustible de aviación a niveles mínimos históricos.
Aislamiento Financiero: Las sanciones y el difícil acceso a créditos bancarios internacionales limitan drásticamente la capacidad de importar comida y medicinas, dejando a la población a merced de la ayuda solidaria internacional.

