Redacción / Grupo Cantón
La presidenta Claudia Sheinbaum propone reducir gastos, eliminar privilegios y fortalecer la participación ciudadana con el Plan B electoral.
Ciudad de México.— En medio del debate político nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió al Senado el llamado Plan B de la reforma electoral,
Una iniciativa que busca recortar privilegios en la clase política y ampliar la participación ciudadana en los procesos democráticos.
El eje central de la propuesta es claro: menos gasto, mayor control y más involucramiento ciudadano.
Entre las medidas destaca que ningún funcionario electoral ni del Instituto Nacional Electoral ni de tribunales locales o federales podrá ganar más que la titular del Ejecutivo, eliminando bonos, seguros médicos y prestaciones adicionales.
Además, se plantea una reducción significativa en estructuras políticas.
Los cabildos municipales tendrán un máximo de 15 regidores cuando actualmente algunos superan los 25 y un mínimo de siete, dependiendo de la población.
En el caso de los congresos locales, el presupuesto no podrá exceder el 0.70% del gasto estatal, obligando a ajustes donde existan excesos.
Transparencia en partidos políticos
La iniciativa también contempla una reducción del 15% en el gasto del Senado, así como mayor transparencia en el financiamiento de los partidos políticos.
De acuerdo con el proyecto, estos deberán rendir cuentas claras sobre el origen de sus recursos, con posibilidad de intervención de la Unidad de Inteligencia Financiera para evitar desvíos o dinero ilícito.
Cambios en revocación de mandato
En el terreno de la participación ciudadana, el Plan B propone modificar la revocación de mandato para que pueda realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, es decir, en 2027 o 2028.
Asimismo, se busca agilizar el cómputo electoral para iniciar desde la llegada del primer paquete.
Otro punto clave es la elección del Poder Judicial, que se mantiene prevista para 2027, con ajustes para reducir el número de candidatos en boletas y fortalecer los filtros de selección.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, subrayó que el objetivo es terminar con excesos:
“no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, afirmó, al destacar que los ahorros deberán destinarse a infraestructura social.
El Plan B retoma una bandera central de la llamada Cuarta Transformación: la austeridad republicana.
Sin embargo, su discusión en el Senado anticipa un nuevo capítulo de confrontación política, donde el equilibrio entre ahorro, representación y democracia estará en juego.

