Redacción / Grupo Cantón
La ONU detecta indicios de desapariciones forzadas en México y plantea llevar el caso a la Asamblea General; el gobierno rechaza el informe.
El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU solicitó al secretario general António Guterres llevar la crisis de desapariciones en México ante la Asamblea General, con el objetivo de promover medidas internacionales de apoyo.
El organismo concluyó que existen “indicios bien fundados” de desapariciones forzadas, algunas con posible participación, tolerancia o aquiescencia de agentes del Estado, lo que podría constituir crímenes de lesa humanidad.
El análisis se basa en información de la Federación Internacional de Derechos Humanos, que documenta patrones de colusión entre autoridades y grupos criminales, incluyendo detenciones ilegales y uso de recursos públicos en estos delitos.
En respuesta, la Secretaría de Relaciones Exteriores rechazó el informe, calificándolo como “parcial y sesgado”, al asegurar que omite avances institucionales y se basa en datos previos a la actual administración.
México enfrenta una crisis que se acerca a los 133 mil desaparecidos, mientras la ONU advierte que los esfuerzos han sido insuficientes, con altos niveles de impunidad y rezagos en investigaciones.
El posicionamiento ha generado un nuevo choque con el gobierno de Claudia Sheinbaum, que sostiene que el fenómeno está vinculado principalmente al crimen organizado y no a una política de Estado.
Aunque el comité no encontró evidencia de una política federal sistemática, sí señala casos con participación directa o indirecta de funcionarios, lo que mantiene el tema bajo observación internacional.

