Redacción / Grupo Cantón
La Fiscalía General de la República confirmó el hallazgo de cinco cuerpos en una fosa clandestina en Concordia, mientras otros cinco permanecen en proceso de identificación.
Sonora.- Trabajadores del sector minero, estudiantes y familiares de los mineros desaparecidos y asesinados en Concordia se manifestaron este 14 de febrero en Hermosillo. La exigencia fue directa: justicia y garantías de seguridad para una actividad que aporta 2.5 por ciento del PIB nacional.
La tragedia comenzó la madrugada del 23 de enero. Hombres armados irrumpieron en el residencial La Clementina, donde la empresa canadiense Vizsla Silver alojaba a sus trabajadores, y los privaron de la libertad.
De acuerdo con la versión oficial, basada en declaraciones de cuatro detenidos, los mineros habrían sido confundidos por integrantes del Cártel de Sinaloa con miembros de un grupo criminal rival. La línea de investigación no descarta la extorsión como móvil.
La Fiscalía General de la República confirmó el hallazgo de cinco cuerpos en una fosa clandestina en Concordia, mientras otros cinco permanecen en proceso de identificación. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la indagatoria es “mucho más profunda”.
Entre los testimonios destaca el de María Elena Morán, esposa del ingeniero Francisco Antonio Esparza Yáñez. Señaló que las pruebas de ADN realizadas hasta ahora no corresponden a su marido, lo que mantiene viva la esperanza de encontrarlo con vida.
En la marcha también estuvieron familiares de José Antonio Jiménez Nevares, uno de los mineros identificados. Su esposa recordó que dejó a dos niñas menores y pidió que su muerte no quede impune.
Las movilizaciones convocadas por la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México también se replicaron en San Luis Potosí, Guerrero, Sinaloa, Zacatecas, Chihuahua y Guanajuato. En un estado como Sinaloa, clave en la producción minera pero golpeado por la violencia, el sector advierte que sin seguridad no hay desarrollo posible.

