Juan R. Hernández / Grupo Cantón
* Analiza presidenta visitar Brasil en el mes de Mayo
Ciudad de México.- El rumor del mar se coló hasta el estrado. A espaldas del templete, el Pacífico marcaba el ritmo de una mañanera distinta: uniformes blancos, gorras navales y banderas al viento sustituyeron al mármol de Palacio Nacional. Fue la segunda conferencia fuera del recinto histórico y, aunque el escenario era local, el tema internacional acaparó los reflectores.
Desde la 8/a Región Naval en Acapulco, la presidenta Claudia Sheinbaum habló con tono firme frente a los recientes posicionamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien volvió a colocar a México en el centro de su discurso de “combate a los cárteles”.
La mandataria dejó claro que existen mecanismos bilaterales vigentes para la cooperación en seguridad e informó que instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a establecer contacto directo con el secretario de Estado, Marco Rubio.
Sheinbaum no descartó una comunicación directa con el mandatario estadounidense. “Si es necesario, podría hablar telefónicamente con el presidente Trump”, señaló, subrayando que el objetivo es fortalecer la coordinación sin escalar tensiones. El mensaje fue contundente: colaboración sí, subordinación no.
El contexto naval marcó la discusión. Ante versiones sobre una eventual presencia de embarcaciones militares estadounidenses, la presidenta explicó el entendimiento operativo entre la Guardia Costera de EU, el Comando Norte y la Secretaría de Marina, que establece que cualquier nave sospechosa es reportada a México y la Marina actúa en aguas nacionales.
“No queremos pensar en otro escenario, sino en una coordinación más estrecha en el marco de la defensa de la soberanía”, sentenció.
Mientras Trump insistía en Fox News con cifras sin sustento y desestimaba el derecho internacional, en Acapulco el discurso presidencial mexicano apostó por la diplomacia y la institucionalidad.
La mañanera tuvo también un giro latinoamericano. Sheinbaum reveló que conversó con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien la invitó a visitar su país en mayo. Dialogaron sobre relación económica, cooperación empresarial y una agenda conjunta para combatir la violencia contra las mujeres, a la que dará seguimiento la secretaria Citlalli Hernández.
Entre brisa marina y uniformes navales, la presidenta cerró filas: México mira al mundo desde sus costas, con diálogo y soberanía como línea roja.