Juan R. Hernández / Grupo Cantón
La obra tardó más de 10 años y fue finalizada por los gobiernos de AMLO y Sheinbaum, uniendo a Toluca y la CDMX mediante el Tren Interurbano.
Ciudad de México.- Con una inversión aproximada de 100 mil millones de pesos, financiamiento 100 por ciento federal y más de una década de retrasos heredados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inauguró la última etapa del Tren Interurbano Insurgente (Toluca–Ciudad de México), obra estratégica que conecta a millones de personas del Valle de México y simboliza —dijo— un viraje de fondo en la política urbana y de movilidad del país.
Durante el acto, Sheinbaum recordó que el proyecto arrancó en 2014, pero avanzó mínimamente durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Fue retomado y llevado a término en las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y la actual, con recursos públicos y sin concesiones privadas.
La mandataria explicó que el predio donde hoy se ubica la estación Vasco de Quiroga fue desde el siglo XIX una industria militar del Ejército Mexicano.
En el pasado reciente, ese terreno se pretendía vender por cerca de 10 mil millones de pesos para construir un desarrollo inmobiliario de alto poder adquisitivo, un “segundo Santa Fe” que habría profundizado la exclusión urbana.
Sin embargo, al asumir López Obrador la Presidencia y Sheinbaum la Jefatura de Gobierno capitalina, se frenó la venta y se decidió rescatar el espacio como bien público, evitando la saturación urbana y el desplazamiento de comunidades populares.
En lugar del megaproyecto privado, el sitio se transformó en un complejo cultural con la Escuela de Artes y Oficios, la Bodega Nacional de Arte y la Cineteca Nacional, obras coordinadas por el artista Gabriel Orozco durante la gestión de Alejandra Frausto en la Secretaría de Cultura.
Con ello, el Bosque de Chapultepec se amplió a su Cuarta Sección, recuperando áreas históricamente forestadas por el Ejército y abriéndolas al público.
Sheinbaum destacó que el proyecto original del tren no contemplaba una estación en esta zona y solo beneficiaba al corredor corporativo.
Fue su administración la que impulsó la estación Vasco de Quiroga para conectar el pueblo originario de Santa Fe y proteger un manantial vivo, lo que derivó en la construcción de un puente atirantado con menor impacto ambiental.
En el mismo complejo se edificó la Universidad de la Salud, pública y gratuita, y se integró la conexión con el Cablebús desde Los Pinos, hoy espacio abierto a la ciudadanía.
“La diferencia es clara”, subrayó la presidenta: especulación inmobiliaria y exclusión, frente a espacio público, movilidad de primer nivel, preservación ambiental y justicia territorial. El Tren Insurgente, afirmó, no solo une a Toluca con la capital; representa inclusión, sostenibilidad y bienestar colectivo.
Finalmente, agradeció a las empresas constructoras, al equipo técnico y a los trabajadores, así como a Luis Deya, coordinador de la obra en la Ciudad de México, por concluir un proyecto que durante años permaneció inconcluso.