Redacción / Grupo Cantón
WhatsApp anunció una nueva función de cuentas supervisadas por padres para menores de edad. La herramienta permitirá controlar contactos, grupos y configuraciones de seguridad sin acceder al contenido de los mensajes.
Cancún.- El debate sobre el uso de redes sociales y aplicaciones de mensajería por parte de menores de edad sigue creciendo. Para miles de padres y madres, permitir que sus hijos accedan a plataformas digitales implica riesgos como el acoso en línea, el contacto con desconocidos o la exposición a contenido inapropiado.
Sin embargo, prohibir completamente el uso de la tecnología también puede generar un efecto contrario. Expertos en educación digital advierten que la exclusión total de estas herramientas puede provocar una brecha tecnológica que derive en presión social o incluso en nuevas formas de acoso entre menores.
Ante este escenario, la aplicación de mensajería WhatsApp anunció el lanzamiento de una nueva función de control parental diseñada para ofrecer mayor seguridad a niños y preadolescentes que utilizan la plataforma.
La herramienta introduce cuentas administradas por padres, madres o tutores, lo que permitirá que los adultos responsables supervisen la actividad básica del menor dentro de la aplicación y definan ciertos límites de uso.
Con este sistema, los menores podrán utilizar funciones esenciales como mensajes y llamadas, pero dentro de un entorno más controlado que restringe algunas herramientas consideradas de mayor riesgo.
Entre las principales funciones destacan la supervisión de contactos y grupos, la protección de configuraciones mediante un PIN parental, una experiencia de uso limitada a funciones básicas y la vinculación directa de la cuenta del menor con el dispositivo del adulto responsable.
Una de las dudas más frecuentes es si los padres podrán leer los mensajes de sus hijos. La respuesta es no. La plataforma mantendrá su sistema de cifrado de extremo a extremo, por lo que ni la empresa ni los padres tendrán acceso directo al contenido de las conversaciones.
Esto significa que los adultos podrán controlar quién puede contactar al menor y en qué grupos participa, pero sin vulnerar completamente su privacidad dentro de la aplicación.
De acuerdo con la compañía, las cuentas administradas para menores se implementarán de forma gradual en distintos países durante los próximos meses, por lo que eventualmente también estarán disponibles para usuarios en México.
La función está dirigida principalmente a menores de 13 años —o por debajo de la edad mínima permitida en cada país— y deberá ser configurada por un adulto mayor de 18 años.
Para habilitar una cuenta supervisada, el proceso incluye descargar la aplicación en el teléfono del menor, registrar el número telefónico, verificar la edad, vincular el dispositivo con el teléfono del adulto mediante un código QR y crear un PIN parental que protegerá las configuraciones de seguridad.
Una vez completada la configuración, el menor podrá utilizar la aplicación con supervisión, mientras los padres tendrán control sobre permisos, contactos y ajustes de privacidad.
El lanzamiento de esta herramienta ocurre en un contexto global donde gobiernos, especialistas y empresas tecnológicas analizan el impacto de las redes sociales en la salud mental y seguridad digital de niñas, niños y adolescentes.