Redacción/Grupo Cantón
El futbolista Jorginho denunció que un guardia del equipo de Chappell Roan trató de forma agresiva a su hijastra. La cantante respondió y negó haber tenido contacto con la situación.
Estados Unidos.- Chappell Roan y su equipo de seguridad quedaron envueltos en controversia luego de que el futbolista brasileño Jorginho Frello acusara a uno de sus guardias de supuestamente maltratar a su hijastra en un hotel de São Paulo.
Fue el propio Jorginho Frello quien relató el incómodo momento, señalando que su hijastra, Ada Law, fue confrontada por un guardia de la cantante, quien se presentó en el Lollapalooza Brasil este fin de semana.
Según explicó, él y su familia coincidieron en el mismo hotel que la intérprete de Pink Pony Club. Durante el desayuno, la menor, emocionada por verla, pasó cerca de su mesa.
“Simplemente pasó junto a la mesa de la cantante, la miró para confirmar que era ella, sonrió y volvió a la mesa con su madre. No dijo nada, no pidió nada”, escribió en redes sociales.
Sin embargo, el futbolista aseguró que un integrante del equipo de seguridad se acercó posteriormente y habló con la niña de manera “extremadamente agresiva”, acusándola de acoso y falta de respeto, e incluso amenazando con presentar una queja ante el hotel.
“Mi hija se asustó muchísimo y lloró mucho. Sinceramente, no entiendo cómo alguien que pasa junto a una mesa y mira puede considerarse acoso”, expresó.
Además, lanzó un mensaje directo: “Sin tus fans no serías nadie. Y para los fans, ella no merece su cariño”.
Cabe recordar que Jorginho Frello está casado con Catherine Harding, expareja del actor Jude Law, con quien tiene a su hija Ada.
Chappell Roan responde a las acusaciones
Un día después, Chappell Roan rompió el silencio a través de sus historias de Instagram, donde dio su versión de lo ocurrido.
“Voy a contar mi versión de lo sucedido hoy con una madre y su hija, quienes estuvieron involucradas con un guardaespaldas, que no es mi guardaespaldas personal”, explicó.
La cantante aseguró que no tuvo contacto con la situación:
“Ni siquiera vi a una mujer ni a una niña. En serio, no vi a nadie. Nadie se me acercó, nadie me molestó”.
También señaló que no solicitó la intervención del personal de seguridad:
“No le pedí al guardia de seguridad que se acercara a hablar con esta madre y su hija”.
Finalmente, ofreció una disculpa pública:
“Lo siento mucho por la madre y la niña. Si se sintieron incómodos, me da mucha pena. No se lo merecían”.

